Parece que Riazor ha disfrutado, al fin, de un partido trascendental solventado de manera positiva. La entrada de Pepe Mel, fulgurante con sus resultados ante Atlético y Sporting se había desinflado, pero el técnico ha dado este sábado un paso de gigante para apuntalar el objetivo para que el fue contratado: lograr la permanencia en Primera. Lo hizo sobre la relajación de un Málaga casi salvado, que adoleció de cierta complacencia tras su apoteosis blaugrana.
Sin embargo, Míchel no escatimó en su planteamiento y edificó una defensa de cinco que neutralizó la creatividad local, como ya hiciera con la del Barcelona. La pauta visitante contaminaría de densidad un primer acto en el que los blanquiazules llevaron la iniciativa pero no inquietarían a Kameni. Sin Juanpi, Ricca o Peñaranda, los andaluces desplegaron una red de ayudas que empantanó a un Depor que relegó la exclusividad de su creación a Carles Gil. La vigilancia sobre este peón bastaría a los malacitanos para defender con comodidad. Y es que Çolak empezó en la banca y Marlos Moreno pasó de la hierba a la grada.
Tal era el dominio del tempo, muy pausado, de los visitantes que fueron ellos los que alcanzarían a abrir las hostilidades, en un relámpago acontecido a partir de la primera media hora de bostezo. Rosales fue el encargado de probar a Lux con un cañonazo desde media distancia al que el argentino supo responder. Sólo un error propio pondría en aprietos al Málaga y esta circunstancia se daría en las botas de Hernández, pero Carles Gll remató el centro de Bruno Gama a los guantes de Kameni.
La compañía ofensiva de Gael Kakuta tampoco estaba incomodando a los rivales graníticos y el estadio se tomó una alegría en pleno sopor cuando Andone salió a calentar, antes del descanso. El delantero rumano, goleador del equipo, no había formado en los últimos duelos y la tribuna albergaría esperanza con una posible entrada que desatascara el envite. Aún así, el Málaga congeló la atmósfera con la última llegada del primer acto: Juankar trazó una diagonal que desbordó a su homólogo Juanfran pero no pudo con Lux -minuto 39-.
Necesitaba el bloque coruñés un revulsivo, pero Mel decidió continuar con los mismos nombres y recogería fruto a los dos minutos de la reanudación. La infranqueable zaga visitante ofreció una fisura que Luisinho amortizó para conectar con el remate a gol de Joselu. Esa diana precoz, casi ineperada, transformaría la dinámica, que pasaría a estar en manos de los gallegos. El Málaga estaba desestabilizado y un error en el control de Kameni a punto estuvo de significar la sentencia en el 54 de juego.
El final del enfrentamiento acogería la introducción de Andone, Mosquera o Ola John por Joselu -que mostró una reacción airada contraria a su sustitución-, Bruno Gama y Kakuta, y el técnico deportivista daría en la tecla, pues el mediocentro incorporado al partido hizo el 2-0 que calmó a propios y extraños. Míchel también buscó una convulsión postrera pero el larguero negaría a Camacho el gol de la honra malacitana y una chilena de Llorente no encontró arco. Así, los coruñeses se acercan a la salvación y los andaluces permanencen en su tranquilidad merecida.
-Ficha técnica:
2-RC Deportivo: Lux; Juanfran, Arribas, Sidnei, Luisinho; Guilherme, Borges; Bruno Gama (Mosquera, min.63), Carles Gil, Kakuta (Ola John, min.82); y Joselu (Andone, min.59).
0-Málaga CF: Kameni; Rosales, Llorente, Luis Hernández (Keko, min.59) , Mikel Villanueva, Juankar; Recio (Charles, min.72), Camacho, Pablo Fornals; Chory Castro (Jony, min.59) y Sandro.
Goles: 1-0, min.47: Joselu. 2-0, min.67: Mosquera.
Árbitro: Undiano Mallenco, del colegio navarro. Amonestó a Guilherme (min.21) y Arribas (min.72), del Deportivo; y a Recio (min.23), Luis Hernández (min.24), Keko (min.73) y Camacho (min.84), del Málaga.
Incidencias: Partido de la trigésimo segunda jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio de Riazor ante 20.300 aficionados, según el club coruñés. En el descanso del encuentro, el exjugador del Deportivo Mauro Silva, que militó el conjunto coruñés desde 1992 hasta que se retiró en 2005, recibió el homenaje de la afición deportivista, que recientemente le votó como el mejor futbolista del club en sus 110 años de historia.