Los pupilos de Sampaoli siguen en crisis y se alejan de la tercera plaza.
El cansancio y el contexto parecen estar pasando factura de forma inmisericorde al proyecto de Sampaoli al frente del Sevilla. La derrota contra el Leicester ha desplomado el rendimiento y el rédito estadístico de equipo que parece navegar en un fin de ciclo prematura (tras la primera temporada post-Emery). El caso es que la incertidumbre y el mar de dudas que afligen a la institución tras la salida de Monchi y los continuos rumores sobre la marcha del técnico para dirigir a la selección de Argentina se trasladaron este domingo al césped, con el Valencia como favorecido.
Mestalla acogió un duelo equilibrado, en el que los suyos reafirmaron su crecimento en competitividad desde que se alejaron de la brega por la permanencia. Quiere crecer el vestuario levantino, cuyos integrantes podrían encontrarse en pleno casting de cara al próximo verano, y su orden le complicó la vida a un conjunto andaluz que tampoco quiso exponerse en demasía. Los 22 puntos de distancia entre ambos no se reflejarían en el verde. La horizontalidad de las posesiones que intercambiaban dibujaron un duelo denso, en el que las llegadas estaban casi prohibidas.
Sólo escaparían a esa compresión táctica los claros intentos de Jovetic y Munir. El balcánico, que acaba de entrar por el lesionado Vitolo, amortizó un error de Enzo Pérez para ejecutar un lanzamiento que golpearía la madera -minuto 15-. El hispano-marroquí, por su parte, cazó un testarazo peligroso, a centro de Montoya, que Mariano sacó bajo palos. Antes del entretiempo se colaría una llegada de Orellana que detuvo Sergio Rico para bajar el telón de un primer acto tenso y pleno de ritmo pero su creatividad.
La reanudación prolongaría el guión controlador de los dos entrenadores. Escudero abriría fuego con un latigazo en un lanzamiento de falta lejana que lamió el poste -minuto 53- y Zaza respondió con una penetración en el área por la que reclamó penalti. Los hispalenses empezarían, entonces, a asumir más la iniciativa ante un bloque local que daba síntomas de cansancio y que, por tanto, no defendía como antes. Aún así, Diego Alves no sería exigido sobremanera.
El final del enfrentamiento acogió el gol anulado a Zaza por manos del italiano y unas posibles manos fuera del área del meta brasileño. La polémica daría conclusión a un choque demasiado amarrado a la táctica que sólo se abrirían en una recta final que tampoco multiplicaría los tiros a puerta. Ni mucho menos. El Valencia cerró con categoría e inutilizó la posesión de un Sevilla que se marcharía a casa con la medalla de la pelota pero sin un resultado que frene la inercia que les aleja de la Champions.
Ficha técnica:
0 - Valencia: Diego Alves, Montoya, Garay, Mangala, Lato, Enzo Pérez, Carlos, Soler, Parejo (Santi Mina, m.87), Orellana (Nani, m.80), Munir (Cancelo, m.74) y Zaza.
0 - Sevilla: Sergio Rico, Mariano, Lenglet, Nico Pareja, Escudero, N,Zonzi, Iborra, Sarabia, Vitolo (Jovetic, m.15), Correa y Franco Vázquez (Montoya, m.82).
Árbitro: González González (colegio castellano-leonés). Amonestó por el Valencia a Lato, Enzo Pérez y Soler y por el Sevilla a Jovetic e Iborra.
Incidencias: partido disputado en Mestalla ante 37.000 espectadores. En los prolegómenos del encuentro se rindió homenaje a Carlos Marchena, ex jugador internacional por España y campeón del Mundo, que se formó en la cantera del Sevilla y jugó nueve años en el Valencia.