Los vigueses tomaron impulso de cara a su cita en Bélgica del jueves.
Necesitaba el Celta romper la racha de dos derrotas consecutivas ligueras para alimentar su confianza antes de jugarse la temporada en la vuelta de los cuartos de final de la Europa League. Y Granada fue el equipo sobre el que ese objetivo se completó. Aunque Berizzo apostara por rotar de forma absoluta, o quizá por ello (los menos habituales tiene hambre de legitimarse) y reservar fuerzas para el duelo ante el Genk -sólo Sergio repetiría titularidad-, los gallegos impondrían su juego controlador, de posesión, tras solventar el primer estertor de pelotazo y tente tieso del estreno de Tony Adams.
El estilo británico, directo, ordenado por el que fuera capitán legendario del Arsenal serviría para desestabilizar en los primeros compases, pero le terminaría jugando en contra. Andreas Pereira y Ezequiel Ponce aprovecharían el intenso inicio andaluz para rematar y Bongonda daría la réplica con un centro chut. Kravets encañonó fuera un balón suelto cuando todavía gobernaba la anarquía y su equipo (de once nacionalidades diferentes) mandaba. Sin embargo, la amenaza visitante acomplejó a los locales y Beauvue avisó de lo venidero.
Jozabed, el suplente estrella de los vigueses batiría Ochoa en un mano a mano que sobrevino tras una recuperación adelantada y pase definitivo de Beauvue. La calidad y consistencia de los representantes españoles en la antigua UEFA les valió para recalcar su astucia y desnudar la impotencia de un Granada que no dio síntomas de mejora. Cambió el sistema Adams pero no encontraría la ruta de la meta de Sergio. Wakaso, Kravets, Pereira y Gastón Silva lo probaría sin acierto ni en posiciones nítidas de remate.
La reanudación prosiguió el guión de pujanza y desatino andaluces. Sverrir Ingason dispuso de un cabezazo y Pereira forzó por primera vez de manera seria el meta gallego. Y el Celta, como en el primer acto, respondía a placer: Roncaglia cabeceó desviado de inmediato. Y Uche podría, entonces, protagonizar la mejor opción de su equipo con un lanzamiento de meda distancia que se estrelló en el travesaño. Todavía reclamarían una pena máxima los rojiblancos, pero su ardor se congeló ante la diferencia técnica que remarcarían los celestes antes del desenlace.
Marcelo Díaz clavó una falta directa en la escuadra y en el minuto 74 para sentenciar un resultado que redondearía el 3-0 anotado por Beauvue. El delantero suplente enganchó el rechace que había producido el chut al poste previo de Bongonda para dar carpetazo a un enfrentamiento que da alas a las aspiraciones visitantes y que sumerge en la desazón al castigado público del Nuevo Los Cármenes. La bronca, atronadora, clausuró un paso más del conjunto nazarí hacia el descenso.
- Ficha técnica:
0 - Granada: Ochoa; Vezo, Saunier, Ingason, Gastón Silva; Uche, Krhin (Boga, m.74), Wakaso, Andreas Pereira (Héctor, m.74); Ezequiel Ponce y Kravets (Carcela-González, m.46).
3 - Celta: Sergio; Lemos, Sergi Gómez, Roncaglia, Planas; Marcelo Díaz, Pape Cheikh, Jozabed (Señé, m.79); Hjulsager (Radoja, m.69), Bongonda y Beauveue (Sisto, m.83).
Árbitro: Sánchez Martínez (C. Murciano). Mostró cartulina amarilla a los locales Ingason, Wakaso, Kravets, Gastón Silva y Ezequiel Ponce, y a los visitantes Marcelo Díaz y Lemos.
Goles: 0-1, (m.23): Jozabed. 0-2, (m.73): Marcelo Díaz. 0-3, (m.76): Beauvue.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo segunda jornada de la Liga Santander disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante 13.500 espectadores.