EL CHIVATO
Mariano Torralba | Martes 18 de abril de 2017
Su nombre es Candela y es la más joven quizá de las actrices que juegan. Juegan sobre el escenario que así los franceses hablan de trabajar en la escena .
Lo dijeron padre y madre anunciando a los amigos la nueva de su llegada: “Ha nacido una estrella” rezaba el aviso enviado. Premonición o deseo nadie se lo cuestionaba; enhorabuenas, parabienes… que ya la joven Candela entre nosotros estaba.
No muchos años más tarde; biberones, chupetes y colegio por mediante… Un día fue el teatro, se le apareció a la pequeña: pruebas, ensayos, beneplácitos; parece que había madera y entusiasmo en su persona. Era sábado y diciembre frío, un teatro, el Maravillas, en el Madrid de los teatros, del sueño despertó la niña: subía el telón, se alzaba… ¡Y el público aplaudía! Y no era solo a Candela, sino a toda la compañía.
Un cierto episodio ocurría en el “Peter Pan” que al escenario subía y la aventura iniciada Candela la consumaba. Ya actriz, segura en el gesto y claro verbo sonoro, el aplauso recibía y varios meses de llenar han transcurrido hasta el día. Peter Pan es la función del Teatro Maravillas y Candela es la pequeña que no la protagonista que, si así empieza a triunfar… su futuro está en la escena y ¡Habrá nacido una estrella!