Podemos ha elegido el momento oportuno para sacar a pasear su autobús del odio. Ni planeándolo a Iglesias le habría salido tan bien. Parece una coincidencia que cuando la formación morada pone en marcha su ‘tramabús’, se desencadena una oleada de nuevos arrestos y testigos de corrupción.
Ante estas conjeturas, Iglesias ha querido avisar de que él no ha tramado nada de esto en ningún momento. Nunca se puso en contacto con la Guardia Civil ni la Audiencia Nacional, advierte en un tuit.
La futura comparecencia de Mariano Rajoy como testigo del ‘caso Gürtel’ y el arresto de Gónzalez han pillado desprevenidos a los de Podemos, que ahora lamentan no haber contratado un vehículo de mayor capacidad. Las bromas al respecto no han pasado desapercibidas por Twitter.