Este viernes se ha dado carpetazo a la batalla del Barcelona en pos de recuperar a su brasileño estrella de cara al trascendental partido ante el Real Madrid del domingo. Y lo ha hecho de la manera más esperpéntica imaginable: el Tribunal Administrativo del Deporte, que se reunió, como suele hacer, para valorar los recursos de las sanciones planteadas se encontraron con la ausencia de la revisión planteada por el club catalán. Es decir, con la cumbre clausurada, miembros del TAD manifestaron a la prensa, no si cierta sorpresa, que no habían recibido el recurso del Barça para tratar de liberar a Neymar de los dos partidos de prohibición.
La tradicional vista de los viernes tenía los focos de la atención puesta en la última maniobra que le cabía al gigante culé para tratar de sacar una suspensión cautelar de la sanción que dejara competir a Ney en el Clásico que decidirá buena parte de LaLiga, a cinco fechas para el final del calendario. Pero no llegó ningún documento al estamento, ni por fax ni por correo electrónico. Un hecho de tintes rocambolescos, ya que el propio club dirigido por Bartomeu había anunciado que acudiría al TAD tras sufrir el revés de Comité de apelación de la Reafl Federación Española de Fútbol. Y el ente nunca se ha reunido en sesión de tarde, por lo que el caso está cerrado con lo que al partido del domingo se refiere.
El plazo para recurrir el dictamen de dicho comité consta de 15 días hábiles desde el instante en que la entidad deportiva recibe la notificación, pero la cercanía del partido obligaba al Barça a mover su esfera burocrática con una fluidez que no ha llegado a tiempo. Pero es que todo respondía a una estrategia ambiciosa: desde el club se anunció esta mañana que apelarían al TAD pero lo hicieron a primera hora de la tarde, con la tranquilidad de haber localizado una argucia legal que permita a Luis Enrique no constatar el duro revés que mutila a su tridente ofensivo, después de ser eliminados en cuartos de final de la Liga de Campeones por segundo curso consectutivo.
Desde el Camp Nou se enntiende que hay una laguna jurídica en base a una contradicción normativa entre lo que dice el Código Disciplinario de la Federación y lo que dice el artículo 90 de la ley 39/2015, que es de rango superior y que debería ser tomada en consideración. El brete al que se aferran los blaugrana es que el código federativo dispone que las sanciones son de ejecución inmediata, mientras que la ley decreta que las sanciones no son ejecutables hasta que no se resuelva la vía administrativa. La Federación no ha podido dar respuesta al Barça y los catalanes se creen en disposición de alinear a Neymar el domingo y, de paso, sentar un precedeente en la jurisprudencia. Pero, como se ha mencionado con anterioridad, el TAD no contempla reunirse de urgencia y el Real Madrid podría denunciar a su enemigo íntimo por alineación indebida, como en el caso Cheryshev.
Aquel aplauso irónico al cuarto árbitro en La Rosaleda, que ya le sacó del partido ante la Real Sociedad, le va a salir muy caro a un Neymar que salía llorando del verde tras caer ante la Juventus el pasado miércoles. Se había dejado el alma y se desplomó, desconsolado, tras saberse desacertado. Sobre sus hombros pesa ya la responsabilidad del relevo de Messi y el carioca lo sabe. "El grito de hoy se convertirá en la alegría de la mañana... Todo pasa y la vida sigue. Lo que no puede faltar es la alegría de vivir y jugar al fútbol. Independientemente de los resultados, siempre hay que levantar la cabeza", escribió en su red social, ya calmado su llanto.
Lo que no queda claro es si su reacción será tan sosegada al entender que un estrategia arriesgada de la esfera directiva de su equipo ha complicado la posible desetimación de la sanción que le habría regalado una oportunidad, casi inmediata, de resarcirse ante Ronaldo y compañía y frente a los ojos de todo el planeta.