Cultura

El director del Reina Sofía quiere un museo del que "sentirse orgulloso"

en un plazo de año y medio

Domingo 29 de junio de 2008
"Llevo seis meses, pero parecen doce años" bromeó y aseguró que en estos meses ha realizado un trabajo de fontanería "para arreglar la casa" que se encontró "bastante desorganizada". El museo ha padecido una especie de ansiedad que ha hecho que se echara en falta un plan estratégico de funcionamiento y "cada departamento se ha buscado la vida".

Solucionar este problema ha sido una de sus prioridades junto a la reestructuración de un organigrama que respondía a parámetros bastantes antiguos y el trabajo encaminado a la modificación de los estatutos del museo, consiguiendo un cambio de estructura que lo dote de mayor agilidad. "El ideal es el sistema que tenga mayor flexibilidad posible, similar al del Prado".

El cambio de organigrama contempla incorporaciones que ya se están produciendo y para el mes que viene está prevista la de la subdirectora general Lynne Cooke. "El museo tiene que ser internacional y una de mis ideas era romper con esa endogamia que acaba siendo enfermiza y que de algún modo genera ansiedades. Me he traído a Lynne que para mi es una de las mejores, sino la mejor, conservadora que hay en estos momentos".

Líneas narrativas
A esta labor interna se une un trabajo a nivel de colección que ha comenzado en la sala del Guernica. "He hecho casi como los arqueólogos, una primera cata con esta sección para ver como funcionaba y parece que el edificio puede responder. Mi idea, en contra de visiones lineales, homogéneas y formalista, es presentar una colección que tenga múltiples narrativas".

Así lo hará en la reforma de la permanente que iniciará en septiembre, junto con el estudio de reutilización de los espacios del museo; la reforma del suelo y las luces de las salas de exposiciones del edificio de Nouvel, que no son adecuadas, y la puesta en marcha de nuevos horarios y accesos, que espera lograr el próximo año o incluso en otoño.

Nombramiento apolítico
El hecho de que su nombramiento haya sido por concurso y no político, "de hecho yo no soy de ningún partido", conlleva un respaldo muy fuerte que el director reconoce sentir y que le llega también desde fuera de España. "Continuamente me llaman para ofrecerme exposiciones y organizar cosas, esto puede ayudar mucho al museo".

Tras el éxito de la exposición de Picasso, se seguirá trabajando para atraer al público pero de forma diferente. "Picasso es un sistema de atracción muy fácil que no es mi favorito. Hay otro modo más inteligente y adecuado para el momento actual y para este museo y ese lo empezaremos en otoño con una programación de cinco exposiciones, casi mía, basada en la diversificación".

El ambicioso proyecto de Borja-Villel traspasa fronteras y pretende crear una red de museos. "No soy partidario de visiones centralistas, de grandes mausoleos, lo importante es crear un tejido. El Reina tiene que liderar el cambio hacia un trabajo de colaboración y préstamos en red".

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