En un comunicado conjunto distribuido por la propia Generalidad, los Ejecutivos catalán y flamenco explican que Puigdemont y Bourgeois "han decidido conjuntamente cancelar su participación en la misión, después de que el gobierno marroquí haya informado formalmente, dos semanas antes del viaje, de que ninguno de los responsables políticos marroquíes, a todos los niveles políticos, podría recibirlos en el periodo en que los dos presidentes tenían que estar en el país".
El presidente catalán y su homólogo "lamentan la decisión unilateral del gobierno marroquí" y advierten de las "consecuencias para las más de treinta empresas catalanas y flamencas que querían reforzar los vínculos económicos con Marruecos, teniendo en cuenta que es un socio comercial importante para ambos países".
La Generalidad ha atribuido la decisión de Marruecos a las "presiones diplomáticas españolas" para evitar que las autoridades del país recibieran a Puigdemont en un viaje de "bajo perfil político" porque era una "misión comercial".
No obstante, los organizadores habían realizado gestiones para poder tener un contacto con el primer ministro o el ministro de Asuntos Exteriores marroquí. "Es una evidencia que la embajada española en Marruecos no ha colaborado" para facilitar la visita, sentencia el Gobierno catalán.