Este sábado, en una rueda de prensa conjunta, ambos formalizaron el pacto entre el Frente Nacional (FN), partido de Le Pen, y el movimiento Debout la France (Francia en pie), de Dupont-Aignan, antiguo miembro del centro-derechista Los Republicanos. La alianza se considera inédita en la historia del FN, un partido históricamente arrinconado del resto al considerarlo xenófobo y antidemocrático.
"Nicolas Dupont-Aignan se trata de un patriota sincero y exigente. Él se ha mostrado capaz salir de la zona de confort", ha dicho de él la líder ultraderechista, quien cuenta con un 40% de la intención de voto, frente al 60% de Macron, que para el 7 de mayo cuenta con el respaldo de los partidos tradicionales socialistas y Republicanos (centro-derecha).
El líder de Debout la France y alcalde de Yerres, que quedó como el sexto más votado en la primera vuelta, con el 4,7% de los sufragios, reconoció divergencias, sobre todo económicas con el Frente Nacional, pero muchas coincidencias, como el amor a Francia. "Invito a todos los franceses a que se unan para salvar a nuestro país. Hay un auténtico movimiento que crece", abogó Dupont-Aignan.
Según ha pronosticado Le Pen, su candidatura ganará, pues representa un freno a la globalización, al terrorismo y a la delincuencia: habrá, según ella, "muchos electores" que votaron al izquierdista Jean-Luc Mélenchon (obtuvo 7 millones de sufragios) y al conservador François Fillon (7,2 millones de votos) que acabarán por unirse a su proyecto. La candidata del FN logró 7,6 millones de votos el 23 de abril (21,3%), frente a los 8,6 de Macron (24,01%).