Editorial

¿Escocia en la UE?

Domingo 07 de mayo de 2017
Recientemente, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, aprovechaba la confusión generada por el Brexit para lanzar un nuevo órdago independentista. La idea es la de celebrar una segunda consulta “entre el otoño del 2018 y la primavera del 2019”, a sabiendas de que esta vez sus posibilidades de victoria son mucho mayores que la última vez.

Sin embargo, este optimismo de los nacionalistas escoceses debe matizarse. Como advertía el líder de los liberales, Tim Farron, “Escocia podría verse en la tesitura de quedar fuera del Reino Unido y fuera de la Unión Europea, y quedarse fuera de las dos uniones sería el peor de los horizontes posibles". La mayoría de los escoceses no está por la labor de un segundo referéndum, aunque el aumento del apoyo a la independencia en las últimas semanas ha hecho que el nacionalismo vuelva a la carga con este tema.

Además, la entrada en la UE no es algo que dependa de los escoceses. Primero tendrían que lograr la independencia, y posteriormente solicitar su ingreso en la Unión, que necesitaría el apoyo unánime de los 27. Y es un hecho que las tensiones territoriales que hay en más de un país -España, Italia, Bélgica- hacen prácticamente imposible que haya nuevos estados representados en la Eurocámara, al menos a medio plazo.