La soldado Chelsea Manning, nacida como Bradley Manning, disfruta desde este miércoles de sus primeras horas en libertad después de que se hiciera oficial el perdón presidencial de Barack Obama tras pasar siete años confinada en una prisión de seguridad media en Fort Leavenworth (Kansas).
Manning, condenada a 35 años de cárcel por haber facilitado más de 700.000 documentos confidenciales en lo que acabó por ser denominado Wikileaks, como el portal que los hizo públicos en 2010, fue perdonada por el anterior presidente tras haberse mostrado arrepentida de lo que había hecho.
Sin embargo, sus disculpas no impidieron que sus actos supusieran el mayor escándalo de filtración en la historia de Estados Unidos y una profunda brecha en sus servicios de inteligencia, que aún pelean por subsanar los daños ocasionados.
De 29 años, la soldado nacida en Crescent, Oklahoma, ha vivido los últimos meses hasta su liberación con un permanente estado de "ansiedad", según ha asegurado su abogada, Nancy Hollander, que ha remarcado que esta situación se ha visto agravada por las dificultades de su cliente para completar su proceso de cambio de sexo que inició estando en prisión y a no poder acceder a ropa femenina y a maquillaje.
"Ha sido muy difícil para ella vivir como mujer en una cárcel para hombres, el Ejército la forzó a cortar su pelo cada dos semanas como un hombre, en detrimento de su bienestar emocional. Ha sido muy difícil para ella y por eso está feliz de poder salir y vivir como la mujer que es", ha explicado Hollander.
El año pasado, debido a una crisis de identidad, Manning intentó suicidarse en dos ocasiones y sólo la ayuda de un equipo especializado de voluntarios pudo hacer que su situación psicológica se estabilizara y ahora pueda afrontar con garantías su puesta en libertad.
En sus primeras declaraciones tras ser liberada, Manning se ha mostrado deseosa de reintegrarse en una vida normal. "Espero aplicar las lecciones que he aprendido, el amor que me han dado y la esperanza que tengo para trabajar para mejorar la vida de los demás", ha comentado Manning en un comunicado distribuido por su equipo legal y en el que ha expresado su agradecimiento a sus simpatizantes y a Obama.
A pesar de haber sido condenada por traición, Manning sigue formando parte del Ejército de Estados Unidos, que a pesar de no otorgarle ningún salario sí está obligado a concederle algunos derechos, como el de la asistencia médica.