La despedida de Luis Enrique al Camp Nou a punto estuvo de destaparse como tenebrosa para la hinchada culé. Y es que el Eibar golpeó al inicio de ambas partes, por medio de Inui. Los de Mendilíbiar, con Yoel como mejor futbolista, penalizaban la falta de puntería (y actitud) del tridente. Sabedores del triunfo madridista en Málaga, el coloso jugó desprovisto de alma. Influidos por conocer la futilidad del partido que estaban perdiendo. Finalmente, un gol en propia meta de Juncá, otro atinado de Suárez y un penalti sellado por el pichichi Messi (que marró una pena máxima) colocó en ventaja al club catalán por primera vez en el minuto 75. El esperpento fue maquillado pero no podría revalidar la Liga el candidato a ganarlo todo cada año.
El coliseo barcelonés se dispuso a afrontar una improbable celebración con el homenaje a su entrenador saliente y a los héroes de la primera Copa de Europa (1992). Pero la tarde se desnudaría como agria con prontitud. El Eibar, que no se jugaba más que concluir en octava posición, salió mejor al verde y, cinco minutos después de tragar el gol de Ronaldo en La Rosaleda, Inui encañonaba al larguero y a la red un centro de Capa que retrató al endeblez defensiva local. El ambiente empezaría, entonces, a congelarse sin remisión.
Tras ese fogonazo inicial, se desplegaría un primer tiempo de monopolio y falta flagrante de puntería del Barça. Un fallo de los zagueros visitantes entregaron un mano a mano de Suárez con Yoel que el uruguayo mandaría fuera. Era la primera llegada fallida de las múltiples que disfrutaría. Además, le sería anulado un gol por fuera de juego, claro, de Jordi Alba. A pesar de arrancar sin ritmo, sufriendo ante la presión de los armeros, y de la desaparición de Messi, la pelota llegada a la mediapunta catalana y el charrúa se topaba con el meta visitante tras un pase sensacional de Iniesta.
La última jugada antes del descanso mostró la flacidez azulgrana: un chut cruzado de Inui rechazado por Stegen cayó a Rubén Peña, sin marca, pero perdonó el jugador vasco. Sería esta acción un aperitivo de lo venidero: el japonés, hiperactivo, forzó al meta alemán después de la salida de vestuarios y, tras una respuesta de Iniesta y una contra rematada desviada por Messi, estableció el 0-2 por obra de un cañonazo que silenció al graderío. El cataclismo tocaba tierra ante el asombro del aficionado, que escuchaba cómo el Madrid anotaba su segundo gol.
Ya sin opciones de alzar el trofeo, los jugadores en liza se desperezarían ante lo duro de la circunstancia. Alzaron sus revoluciones tratando de maquillar lo anterior y despedir la temporada con una sonrisa, aunque fuera agridulce. Amaneció un Neymar ausente y comenzó a romper por su perfil. De hecho, de sus botas se disparó la remontada. Un chut suyo fue desviado en propia meta por Juncá. A continuación, rozó el 2-2. Pero sería el colegiado el que afianzaría la recuperación de la lógica. Señalaría dos penaltis muy polémicos. El primero fue atajado por Yoel ante Messi y el segundo significaría una nueva diana del argentino. Antes, Suárez había empatado. La Pulga cerró el marcador con un gol sedoso, de los suyos, que significó el colofón a un curso que los blaugrana intentarán salvar en la final de Copa.
- Ficha técnica:
4 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto (André Gomes, min.46), Marlon, Umtiti, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic (Paco Alcácer, min.71), Iniesta, Messi, Luis Suárez y Neymar.
2 - Eibar: Yoel; Capa, Arbilla, Lejeune, Juncá; Escalante (Rivera, min.86), Dani García, Rubén Peña (Pedro León, min.67), Inui; Kike García y Sergi Enrich (Gálvez, min.77).
Goles: 0-1: Inui, min.7. 0-2: Inui, min.60. 1-2: Juncà, min.63 (p.p.). 2-2: Luis Suárez, min.73. 3-2: Messi, min.75 (p). 4-2: Messi, min.92.
Árbitro: Hernández Hernández (Comité de Las Palmas). Mostró tarjeta amarilla a Escalante (min.19), Sergio Busquets (min.41), Rubén Peña (min.54) y expulsó a Capa por doble amonestación (min.30 y min.74)
Incidencias: Partido de la vigésima octava y última jornada de la Liga disputado en el Camp Nou ante 74.932 espectadores. Antes del encuentro, el Camp Nou rindió un pequeño homenaje a Luis Enrique, que hoy dirigió su último partido de Liga como técnico del Barcelona. Los jugadores azulgranas lucieron en la camiseta una pequeña leyenda conmemorativa del 25 aniversario de la primera Copa de Europa conquistada en Wembley ante el Sampdoria italiano.