Sarkozy, presidente temporal del Consejo Europeo
Martes 01 de julio de 2008
Cambio climático: se trata de uno del dossieres más delicados de la Presidencia Francesa de la Unión Europea (PFUE). Hace un año, Europa decidió reducir de aquí a 2020 un 20 por ciento las emisiones de gas.
Los nuevos Estados miembros temen que la lucha contra el cambio climático se salde con un ralentizamiento de su economía. Polonia no es capaz de imaginarse un porvenir sin carbón, actualmente su principal fuente de energía. Francia desea promocionar la energía nuclear. Por su parte, bélgica considera que su relieve geográfico es poco apropiado para el desarrollo de energías alternativas como la hidráulica.
Alemania está preocupada por el futuro de sus industrias metalúrgicas, ya que consumen gran cantidad de energía. A pesar de estas oposiciones, Europa no piensa retroceder en su objetovos, entre los cuales destaca el de aumentar en un 10 por ciento el consumo europeo de los biocarburantes. La presidencia francesa desea poder sellar firmes acuerdos en las negociaciones de Copenhague previstas para 2009. Con estas reuniones se pretende renovar el actual protocolo de Kyoto que expira en 2012.
Inmigración: El flujo migratorio debe adaptarse imperativamente a las capacidades de acogida de Europa, ha dicho Nicolas Sarkozy. No obstante, el compromiso final deberá tener en cuenta intereses a veces divergentes de los Estados miembro. Los países del sur, como Grecia o Chipre, que absorven la mayoría de los flujos migratorios ilegales, exigen que sus vecinos compartan una parte de la carga.
En revancha, los Estados del norte, como Alemania o Suecia, países que acogen a los cristianos de Irak, abogan más bien por una liberalización de las políticas de asilo. Las primeras discusiones tendrán lugar el 7 de julio. El pacto para la inmigración queda pendiente como una iniciativa política que deberá encontrar rápidamente resoluciones jurídicas.
Agricultura: La reforma de la organización de la Política Agrícola Común de la Unión Europea (PAC) será también uno de los objetivos de la Unión Europea. La presidencia francesa promoverá el favorecimiento del medio ambiente y velará por lograr que los agricultores sean menos dependientes de las ayudas financieras.
Francia, España e Italia, en referencia al alza de los precios exigen que la Unión Europea desempeñe un mejor papel en la preservación de la calidad y de la seguridad alimenticia y proponen subvencinar la ganadería de montaña o la cosecha del tabaco. Por lo contrario, los británicos y los alemanes son contrarios a este tipo de ayudas.
Defensa: París quiere desarrollar un mercado europeo de armamento, promover las coperaciones industriales, lanzar un Erasmus militar, hacer navegar, sin interrupción, portaviones europeos y establecer un centro de planificación de fuerza.
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