Los carriles bici "nos arrinconan", "aumentan el riesgo de que usted cometa errores", "provocan accidentes" e incluso "crean barreras y molestan a los peatones". Con este listado, la asociación reivindica desde noviembre de 2015 que "la bici es un vehículo" y tiene pleno derecho a circular por la calzada junto al resto de automóviles.
Para ratificar dicha a protesta, el último vídeo publicado en Facebook muestra la experiencia de un ciclista que circula por la calzada y huye del carril bici que tiene a su derecha. El rechazo de los conductores a su paso es inminente. Evidencia que éstos no conocen la señalización y que Carmena, concretamente, no lleva a cabo ninguna medida para remediarlo: "Tengo derecho, pero el Ayuntamiento de Madrid no me defiende. Todos los conductores me mandan al carril bici ¡Bravo Manuela!".
Según el último Barómetro de la Bicicleta, dos millones de ciclistas circulan por las carreteras españolas cada día. Por tanto, la presencia de bicicletas sobre asfalto madrileño es cada vez mayor, lo que obliga a conductores y ciclistas a aprender a convivir en un peligroso espacio común. Elena García, miembro junto a otras 100 personas de la asociación, afirma que se sienten "optimistas" para compartir con los coches la calzada. Defiende que es la mejor forma de tener acceso a "todas las calles", aunque admite que antes hay que concienciar a la población.
Los responsables de esta organización, todos ciclistas urbanos con gran práctica, reprochan que la construcción de carriles bici supone un "retroceso" con respecto a la situación anterior. Avisan sobre la peligrosidad "inherente" a su diseño tanto para ciclistas como para peatones y conductores. Por esta razón, Madrid Ciclista continuará trabajando para que el modelo de ciclismo integrado no se vea frenado por la implantación de infraestructura segregada y promoverá políticas de fomento con todos los partidos para que no se construyan nuevas vías y se retiren las que existen en la actualidad.