Editorial

La citación judicial de Rajoy

Miércoles 31 de mayo de 2017

Finalmente, Mariano Rajoy tendrá que comparecer en persona ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el caso Gürtel el próximo 26 de julio. Los magistrados no han accedido a que Rajoy declarase por vídeoconferencia -como sí lo han hecho otros políticos como Íñigo Errejón o Carolina Bescansa-, por lo que la imagen del Presidente del Gobierno declarando en sede judicial copará ese día todas las portadas.

Las razones por las que la sala desestima la petición de Rajoy no están exentas de un cierto ánimo “exhibicionista”. Según la resolución, “Mariano Rajoy no comparece como presidente del Gobierno, sino como un ciudadano español en calidad de testigo por hechos que se están juzgando en este tribunal en razón a los cargos que tenía en el PP, colaboración con la justicia y en un acto ciudadano que se enmarca en la normalidad democrática y del estado de derecho”, añadiendo además que “la comparecencia de los testigos siempre ha sido y es una comparecencia física”.

Es verdad que la comparecencia de Rajoy tiene todo el sentido, habida cuenta de la cascada de casos de corrupción en los que el PP está inmerso. Lo es también que el Presidente optó en el pasado por ponerse demasiado de perfil en todo este asunto, lo que a la postre acabó pagando en las urnas. Pero resulta evidente que la declaración presencial de Rajoy ese día se convertirá en un circo del que intentarán aprovecharse quienes están más interesados en el espectáculo que en la administración de justicia stricto sensu.