La presidenta de la Comunidad de Madrid, como anunció unos días antes, no intervino durante el debate, ya que consideró que el discurso de la formación morada fue “terrible” y se sintió muy “defraudada” con la candidata de la oposición, Lorena Ruiz-Huerta. Mejores palabras tuvo para su equipo que, bajo su criterio, supieron responder al “circo” de Podemos.
La moción, que comenzó a las 10.00 horas, no finalizó hasta diez horas más tarde con su correspondiente descanso para comer. Allí estaban altos dirigentes de Podemos, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Irene Montero y Pablo Echenique, entre otros, para ver desde las gradas lo que el PP calificó como la “puesta de largo” de Ruiz-Huerta.
No contentos con los rifirrafes dentro de la Asamblea de Madrid, continuaron a la hora de la comida reprochando a los ‘populares’ su mal hacer. Cifuentes, tan activa y animada en las redes, compartió con los usuarios de Twitter cómo fue el receso para “coger fuerzas”. La presidenta regional y su grupo fueron al McDonald’s, algo que no gustó nada a Errejón.
Quizás ya haciendo campaña como posible candidato a la presidencia de la Comunidad, el ex número dos de Iglesias le recriminó que ellos apostaban por “la economía local y el pequeño comercio madrileño”.
El desenlace: todos los diputados del PP y miembros del Gobierno regional, incluida Cifuentes, abandonaron el Pleno de la Asamblea. Conclusión: “fracaso rotundo” de Podemos.