El espacio entre la final de la Liga de Campeones -final oficial de la temporada en tanto que a la esfera de clubes- y esta primera ráfaga de partidos oficiales de los combinados nacionales ha resultado escueta. Además, lo salpicado del calendario con amistosos ha abultado el cansancio de unos futbolistas ya exigidos en demasía por el hacinamiento de fechas que arrastran desde agosto de 2016. Sin embargo, ese efecto sólo parece haber afligido a unos equipos y no a otros. Así, Francia ha salido como la principal víctima y Portugal como el alumno aventajado de la gestión del fuelle y la concentración.
El combinado luso se apoyó en el flujo de rendimiento que goza Cristiano Ronaldo en el tramo final de ejercicio para sellar con una goleada su visita a Letonia. Un doblete y una asistencia del delantero del Real Madrid clausuraron tres puntos (0-3) que sitúan a los vigentes campeones de Europa en la senda de concluir como primeros del grupo B, accediendo de manera directa a la cita mundialista. El candidato principal a alzarse con el Balón de Oro 2017 volvió a lucir trascendencia pero su esfuerzo les vale, sólo, para seguir a rebufo de Suiza, que no falló ante las Islas Feroe.
Era muy valiosa la visita a la nación letona para los ganadores de la Eurocopa 2016 y los pupilos de Fernando Santos respondieron a la responsabilidad. Aguantaron los locales 41 minutos. Entonces, Ronaldo ajustó un testarazo a la red el primer tanto. En la reanudación repetiría suerte, en esta ocasión a centro de Quaresma. Finalmente regalaría a Andre Silva el tanto definitivo que mantiene el pulso con los helvéticos. Xhaka y Shaquiri sostuvieron el liderato suizo que sigue penalizando el arranque dubitativo luso. Además, Andorra cerró el grupo logrando su primera victoria en competición oficial desde 2004 (cuando ganó a Macedonia por 1-0). Marc Rebes fue el héroe que arrodilló a Hungría (1-0).
Con respecto a segundo mejor equipo continental, según el Europeo del pasado verano, la suerte les resultó esquiva. Francia cayó a domicilio ante Suecia (2-1). Los escandinavos, que no cuentan con Ibrahimovic, alcanzaron a defender su casa después de culminar una remontada tan agónica como rocambolesca. Giroud abrió el electrónico con uno de los goles de la fase clasificatoria -zurdazo sensacional en el primer acto-, pero los suecos golpearon en los momentos psicológicos. Durmaz empató al borde del descanso y Toivonen hizó el gol decisivo en el 93. Esta última diana, que aprieta al grupo A, tuvo al error de Lloris (falló en la salida de pelota y dejó al delantero rival el gol a placer) como desafortunado protagonista.
El gran beneficiado de este lance fue Países Bajos, que prosigue su travesía por el desierto pero que se reenganchó a la pugna gracias al 5-0 asestado a Luxemburgo, con Robben y Sneijder todavía imprescindibles en la gerencia de lal orquesta naranja. Así, Suecia es líder, Francia segunda (ambos con 13 puntos) y los tulipanes vuelven a contemplar el acceso a la repesca como un objetivo alcanzable y no como una utopía.
Por último, la Bélgica dirigida por Roberto Martínez no afloja el ritmo en el grupo H y se dispara hacia Rusia 2018. Dries Mertens fue el encargado este viernes de ganar a Estonia (0-1). El delantero del Nápoles cazó un centro de Kevin de Bruyne mal despejado por el portero Mikhel Aksalu. Además, la expulsión de Artjom Dmitrijev al filo del descanso -por una agresión a Fellaini- faciltó la labor a unos red devils que suturaron el pinchazo precedente ante Grecia (1-1). Justamente los helenos volvería a resbalar (0-0 en Bosnia), con Mantalos marrando un mano a mano y Karzenis como salvador ante Cimirot. En todo caso, Bélgica dispone de un colchón de cuatro puntos sobre Grecia y de cinco sobre los balcánicos.