Opinión

Disputa por el Patrimonio

TRIBUNA

Natalia K. Denisova | Domingo 11 de junio de 2017

Mario Vargas Llosa defiende la demanda del Museo de Arte de Lima a poseer las 136 láminas del Códice Trujillo. El principio de la disputa entre Lima y Madrid fue la subasta de estas láminas proclamadas inexportables. El Museo peruano ganó la puja, pero el Gobierno aplicó la Ley del Patrimonio y aseguró su posesión de este importante testimonio pictórico. Esta acción levantó protestas entre los conocedores de la materia y otros intelectuales, entre cuales está el nombre de Mario Vargas Llosa.

¿Qué es lo que escandaliza tanto al señor Vargas? ¿Qué les molesta a los hispanoamericanos de El Perú? Uno de los más frecuentes reclamos por parte de la directora del Museo limense es la revisión del patrimonio colonial, ella clama a la “moralidad” en esta disputa y exige las láminas porque “la mayor parte de la producción gráfica de entonces en América Latina se hizo con expediciones científicas españolas o se remitió como informes a España, por esto aquí no queda casi nada y esta era una oportunidad extraordinaria de tener algo”. Quizá sea esta la única razón de peso para explicar la ausencia de materiales sobre la época virreinal en el Perú. Pero no podemos dejar de recordar a la directora que hay otra explicación razón, sin duda alguna, mucho más trágica para los peruanos, a saber, después de la independencia se ha llevado cabo un expolio de los archivos y bibliotecas peruanos Uno de los negocios más pingües de toda Hispanoamérica del siglo XIX fue la venta de objetos históricos y artísticos, sobre libros y pinturas, joyas como cálices, altares y custodias. Por lo tanto, la reclamación que hace a España la señora directora del Museo de Lima debiera hacerla extensiva a otras ciento de instituciones. Claro que hay una diferencia y es que el Código Trujillo no fue robado sino que forma parte del patrimonio histórico español.

¿Qué es exactamente el Código Trujillo? Las láminas subastadas forman parte del conjunto que cuenta con más de 1400 pinturas que se encuentra en la Biblioteca del Palacio Real en Madrid. Muchas de ellas pueden consultarse por cualquiera en internet ya que están digitalizadas. Fueron dibujadas por la iniciativa del obispo de la ciudad de Trujillo, Baltasar Jaime Martínez Compañón, quien realizó una visita pastoral por su diócesis durante 1782-1785. Martínez Compañón viajaba tomando notas para luego realizar una obra de mayor envergadura Historia natural, moral y civil de la Diócesis de Trujillo del Perú. Este manuscrito parece que se ha destruido o fue extraviado en los archivos de Trujillo o Santa Fe. Actualmente sólo una parte de su obra fue enviada al monarca español. Es la que podemos apreciar en la Biblioteca del Palacio Real, porque al otro lado del Charco sólo quedan algunos autos esparcidos entre las bibliotecas de Colombia y algunas del Perú.

El obispo Martínez Compañón, natural de Cabredo, Navarra, llegó a Lima en 1768. Con la buena ventura que le acompañó pronto fue nombrado obispo de la extensa diócesis de Trujillo peruano, la cual decidió visitar para ver la vida de sus habitantes. Durante el viaje, el obispo se ocupó en hacer notas de sus observaciones, trazar caminos y canales de regadío, construir más de un centenar de escuelas, seminarios, iglesias. Él se destacaba también en música, ya que durante años enseñaba canto gregoriano en Piura y Lambayeque, y el canto llano en el seminario de Cajamarca. Las láminas que son ahora la razón de la polémica son un retrato de la vida cotidiana del norte del Perú en el siglo XVIII, retratan con pericia las fiestas, las labores cotidianas, cazas, danzas, flora y fauna de la región, además, van acompañados por planes y mapas de las ciudades y poblaciones. Sin la tarea de este obispo no existiría el testimonio más valioso de la vida cotidiana de esa época virreinal de Perú.

En fin, este Código de Trujillo es una obra española en todos los sentidos. Naturalmente, se puede seguir arremetiendo contra los que reclaman los supuestos derechos para poseer la obra de Martínez Compañón, pero eso no le quita legitimidad al propietario de la obra. Entonces, ¿quién ha creado el problema entre España y Perú?, ¿por qué se ha producido este debate? En mi opinión, este problema ha sido creado innecesariamente porque el rico patrimonio Nacional de España está administrado por ineptos, porque solo alguien muy torpe puede sacar a subasta una parte de una obra tan valiosa como el Código Trujillo. ¿Qué criterios se aplican para determinar lo que se puede o no subastar? Bien decía Cervantes que la abundancia de cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen.