La moción de censura fracasada de Podemos en el Congreso de los Diputados ha acabado con una gran bronca final entre parlamentarios de la formación morada y algunos representantes del Partido Popular.
Según fuentes populares, al final de las votaciones, y tras las ovaciones que cada bancada dedicó a sus oradores, diputados de PP y Podemos se enzarzaron en insultos que acabaron con un elocuente "Iglesias márchate".
Hay que recordar que el debate fue bastante áspero. Así, a juicio de Rafael Hernando, portavoz del PP en la Cámara Baja, la moción de censura ha sido una "ocurrencia", "un nuevo numerito del circo podemita, por cierto bastante aburrido". Por su parte, el candidato de Unidos Podemos a la Presidencia, Pablo Iglesias, ha replicado que su partido tendrá virtudes, pero que entre ellas no están "la honradez, la decencia y honestidad".
Tras esa afirmación, Iglesias ha vuelto a enumerar los nombres de miembros del PP investigados o imputados por casos de corrupción, como Rodrigo Rato, Ignacio González o Francisco Granados.
Y ante la declaración de Hernando de que Iglesias nunca llegará a ser presidente del Gobierno, el líder de Podemos le ha contestado: "A mí me gustaría decirle algo más positivo, me gustaría decirle que usted nunca irá a la cárcel, pero a la vista de lo ocurrido con los dirigentes de su partido no se lo puedo prometer".
Según Iglesias, el PP ha demostrado que no tiene medida cuando Hernando ha aludido en este debate a Ignacio Echeverría, el español fallecido en el reciente atentado Londrés. "Un poco de dignidad democrática", ha enfatizado.
Igualmente, el líder de Podemos ha criticado que el PP ponga como ejemplo al empresario Amancio Ortega por sus donaciones a la sanidad, y ha abogado porque en un país moderno la sanidad pública no dependa de la "generosidad de un millonario", cuyas empresas "no pagan impuestos".
Ha insistido en que Mariano Rajoy "va a pasar a la historia como el presidente de la corrupción", y ha dicho que el debate de esta moción de censura "ha ido muy bien" porque ha revelado la preocupación del Gobierno y ha obligado al presidente "a dar la cara".
En opinión de Iglesias el portavoz 'popular' ha exhibido una imagen de "ultra", "faltón" y de "extrema derecha", lo que evidencia las "dificultades" de los populares para entender que "en España han cambiado muchas cosas.