Editorial

Puigdemont mancilla a las víctimas de ETA

Martes 20 de junio de 2017

La última infamia del nacionalismo catalán ha tenido como objetivo esta vez a las víctimas de terrorismo. Así, Carlos Puigdemont metía ayer en el mismo saco al atentado de Hipercor en el que ETA asesinó a 30 personas -se cumplían justo 30 años- con la “perseverancia del pueblo catalán en pos de la independencia”.

En su momento, Carod Rovira llegó a reunirse con la banda terrorista para pedirle que dejara de matar “sólo” en Cataluña, obviando al resto de España. Ya entonces los nacionalistas mostraban su lado más ruin cuando salía a colación el terrorismo; lado que ayer, por desgracia, volvió a mostrarse.

Además, conviene recordar que ETA asesinaba con un objetivo similar al que busca el nacionalismo catalán, especialmente la CUP y Esquerra: la secesión del resto de España y el advenimiento de una república “socialista”. Mancillar, pues, de este modo a las víctimas de terrorismo es de todo punto inaceptable. Y lo peor es que seguirán cometiendo todo tipo de despropósitos con la misma impunidad que hasta ahora, habida cuenta de la desmayada respuesta conjunta del constitucionalismo.