espectaculos

Marta Sánchez: "En el pasado me rodeé de gente inadecuada"

Entrevista

Martes 01 de julio de 2008

¿Me encuentro ante una mujer nueva?
Tanto como eso no, pero ya he pasado de los 40…y he alcanzado una madurez, que me hace saber cuál es el camino que quiero seguir. En estos momentos, soy una mujer llena de ilusión y de energía. Se lo debo a mi nuevo disco y, por supuesto, a mi marido y mi hija, que son el centro de mi vida… Ahora disfruto de una estabilidad afectiva que nunca había vivido…

¿El pasado ha sido un poco de “vida loca”?
La verdad es que lo viví con intensidad. Tuve varias relaciones, que no llegaron a buen puerto porque no me proporcionaron la paz y tranquilidad que me ha dado Jesús. Con él he roto el record de duración de cuatro años, que tuve con otros novios serios. Llevamos juntos el doble y hemos cruzado sin crisis todas las barreras. Hemos tenido peleas de pareja, porque no sería real lo contrario, pero confío en no vivir con él una crisis. Espero poder decir esto siempre..

¿”Miss Sánchez” ha sido una buena medicina para usted?
La música me ausenta de todo, me dulcifica las penas, me evade de los problemas cotidianos. Con esto no te quiero decir que no me haga tener “los pies en el suelo”, pero qué duda cabe que me ha ayudado a superar las ausencias. Perder a mi padre y a mi hermana Paz es algo que siempre estará ahí, pero la música lo mitiga un poco…

¿Por qué “Mis Sánchez” es un disco y una gira diferente a todo lo demás?
En todas las entrevistas estoy diciendo que es la primera vez que tengo ganas de comprarme un disco mío. Nunca me había pasado antes con ningún otro trabajo. Sé que la discográfica me dará unos cuantos, como hace siempre, pero cuando esté en el mercado iré a comprarme uno, porque me hace mucha ilusión dejarme unos euros en este producto. Me ha quedado tan bien ¡que me apetece pagarme mi propio disco! Es un disco moderno, que me da mucha frescura, que me ha rejuvenecido musicalmente…

¿Es el reflejo de su ánimo?
Nunca tengo un día igual que otro. Mi estado de ánimo depende de los recuerdos, que me vengan ese día, de cómo haya dormido, de que me encuentre más o menos favorecida, con ojeras o radiante (risas)… pero sí puedo decirte que estoy en un momento bastante animado, que estoy más fuerte anímicamente después de lo de mi hermana. Me voy recuperando poco a poco, aunque hay días y días… Sé que no lo voy a superar del todo nunca, pero este disco me ha dado un buen empujón…



Justo en el momento en el que pasa de los 40, ¿ha sido traumático cruzar esa barrera?
Estaba preparada para el cambio (risas). La verdad ¡a mí no me gusta nada hacerme mayor! Me espanta el paso de los años y que se note en el cuerpo, en la cara… Sé que es lo que hay, así que no me queda otro remedio que aceptarlo y poner los medios para que se me note lo menos posible cuando me miro en el espejo. Me he hecho muy buena amiga de la ciencia… (risas)… De momento lo voy llevando porque me veo bien, pero ya hablaremos dentro de dos discos más y veremos si te puedo decir lo mismo…

¿Jesús, su marido, es de la misma opinión?
Para él siempre estoy estupenda. Nunca me ha querido cambiar, me ha aceptado siempre como soy… y eso es lo que siempre me ha gustado de él. A los dos días de conocerle, ya sabía que era el hombre de mi vida, con el que quería formar una familia y envejecer. Sé que soy muy afortunada... Es una lotería encontrar un hombre así, por eso reconozco que he tenido mucha suerte con Jesús…

¿Qué le hizo diferente ante sus ojos?
(Risas) Me entró por los ojos desde el primer momento. Cuando lo ví me dije: ”Madre mía, que cañonazo”. Con el tiempo me conquistó su personalidad y su madurez. Cuando yo conozco a Jesús, él ya tenía tras de sí una formación de carácter y de vivencias, que hacían de él lo que hoy es: ¡Un verdadero hombre!

¿Llegó en el momento oportuno?
Le conocí en un momento en el que yo también estaba predispuesta a ser una mujer... Éramos la horma de nuestros respectivos zapatos (risas). Jesús me ha ayudado a madurar y me ha aportado la tranquilidad que da tener la certeza de que es el hombre con quien quiero envejecer…

¿La llegada de Paula, su hija, fortaleció aún más la relación?
Sin duda alguna, pero su nacimiento me enriqueció muchísimo a mí como mujer. Cuando la tuve en brazos, por primera vez, fue cuando me dí cuenta que a partir de ese momento era madre para toda la vida. Nunca imaginé mi capacidad para ser madre, no sabía ni que la tenía.

¿Y esa capacidad tiene límite?
Si te refieres a si pienso repetir la experiencia… ¡no sé qué decirte! Tenemos claro que no nos gustaría que Paula se criase sola, pero tampoco me seducen otros nueve meses de embarazo y empezar de nuevo. Es complicado. Jesús está más animado que yo a repetir la experiencia, incluso hemos contemplado la opción de adoptar... El tiempo lo dirá, pero no descartamos volver a ser padres.

¿La vida ha sido justa con usted, Marta?
¡Uy qué pregunta! Es difícil contestar a eso. Me ha tocado sufrir mucho, renunciar a tener a mi lado a gente que quiero, pero también he podido disfrutar de la vida y conocer, por momentos, la felicidad. No sabría contestarte si ha sido justa o no… En el terreno profesional, por ejemplo, si te soy sincera… me habría gustado que me valorasen más. Después de veinte años como profesional, en los que he trabajado duramente, podría estar ocupando un lugar más elevado, podría haber llegado más lejos ¡ésa es la verdad! Me gustaría tener más sitio…


¿Dónde ha estado el problema?
En un compendio de cosas: en mi pasado, tal vez, me rodeé de gente que no era la adecuada, o los que me llevaban no fueron muy avispados para darme el lugar que me correspondía, o que mi comportamiento en sociedad fuera el equívoco, o que haya dado una cara pública más frívola de lo debido… No sé, hubo de todo un poco pero, aún así, no me arrepiento de mi pasado..

¿Tiene la sensación de haberse perdido etapas importantes en su vida?
Lo que siempre me ha provocado arrepentimiento y mucha nostalgia ha sido no estar más tiempo con mi padre. Sin dudarlo dos veces, si pudiera, daría marcha atrás y rectificaría...También hecho en falta, por supuesto, no haber estando más con mi hermana… pero ya es algo que no puedo cambiar. Ninguno de los dos tienen ya retorno…

¿Tiene algo positivo el haber “tocado fondo”?
(Silencio…) El “tocar fondo” siempre se produce porque o tú te has buscado el tocarlo, lo que implica una equivocación, o porque la vida te ha dado “un palo” que te hace tocarlo…Yo he “tocado fondo” por las dos cosas, porque perdí un poco los papeles, no estaba arrimada al árbol que me tenía que cobijar bien, y también porque he tenido desgracias que me han destrozado en lo más profundo, pero el resurgir ha sido positivo.

¿A qué se agarró?
A mi amor propio y, sobre todo, a la obligación y deseo de sacar adelante a mi familia. La clave estuvo en quererme, en desear salir adelante… porque tengo ante mí muchas cosas que me dan mucha vida y mucha luz para seguir…