Para valorar la gravedad de la situación vigente en Venezuela es importante presta atención no solamente a los graves incidentes represivos que se producen diariamente en muchas ciudades de esta nación. La crisis política es de suma gravedad institucional y, además, todo indica que la evolución de la situación económica, caracterizada por creciente inflación y desocupación mas caída en la inversión y en la producción seguirá en los próximos meses, como lo advierte ya la CEPAL.
Las últimas proyecciones publicadas por CEPAL indican que América Latina crecerá poco este año 2017, apenas 1,1 por ciento, debido básicamente al escaso crecimiento del 0,4 por ciento del PBI del Brasil. El dinamismo del crecimiento latinoamericano descansa hoy en economías más pequeñas; República Dominicana lidera el crecimiento este año con un aumento previsto de su PBI en el orden del 5,3 por ciento, seguido por Panamá 5,2 por ciento, Nicaragua 4,6, Costa Rica 4,1 y Bolivia 4 por ciento. Observar que países calificados como “revolucionarios” como Nicaragua y Bolivia, se diferencian de Venezuela porque ellos crecen económicamente, lo cual indica la vigencia de políticas menos absurdas como las que implementa Maduro.
Según CEPAL todas las naciones latinoamericanas crecerán este año, con la una única excepción de Venezuela que enfrenta una caída muy grande de su PBI en el orden del 7,2 por ciento. Se consolida así un gravísimo retroceso que no tiene precedente en la historia de la última centuria de América Latina. La magnitud de la caída en nivel de vida de la población venezolana es enorme, tengamos presente que hacia el año 2008 el PBI por habitante era nada menos que un 35 por ciento mayor al de este año. La situación se agrava día a día con una inflación que ya navega a una tasa del 1000 por ciento anual.
CualquIer ejercicio de pronóstico acerca de la futura evolución política en Venezuela deberá tomar en cuenta este escenario económico en franco deterioro.