Igor Krezic, jefe y fundador de la compañía bosnia de software NSoft, terminó la reunión con su equipo y se dirigió al balcón. En principio, ninguno de los empleados le dio mayor importancia, hasta que le vieron subirse a la barandilla y saltar.
Pese a lo pesada que resultase la broma y las risas de sus compañeros al percarse de lo que estaba ocurriendo, no todos los empleados se lo tomaron bien, como puede notarse al finalizar el vídeo.