Las lluvias torrenciales golpean la provincia de Sichuan.
Al menos 46 casas quedaron enterradas mientras que dos kilómetros del curso de un río y 1.600 metros de una carretera quedaron sepultados por las rocas. Un equipo de rescate con más de 300 personas se trasladó a la zona, con excavadoras y un instrumento de detección de vida.
El gobierno provincial ha puesto en marcha el nivel más alto de respuesta de socorro en caso de desastre.
Imágenes difundidas por la televisión oficial CCTV muestran a varios soldados levantando pesadas rocas y varias excavadoras trabajando en la zona donde estaba el pueblo, que presumiblemente ha quedado sepultado.
Según reportó la Radio Nacional de China, los equipos de rescate detectaron señales de vida, incluyendo la voz de una mujer.
En esta época del año son frecuentes las lluvias torrenciales en China y es común que se produzcan inundaciones, desprendimientos y otras catástrofes motivadas por fenómenos meteorológicos.
En las provincias de Hunan y Hubei, en el centro del país, las inundaciones provocadas por las lluvias de los dos últimos días han afectado a unas 466.500 personas y han causado la muerte de al menos dos personas. Medio centenar de casas se han derrumbado, por lo que más de 9.000 personas han tenido que ser evacuadas.