No tenía fácil Rusia responder ala exigencia de ejecer como anfitriona de la Copa Confederaciones 2017, como tampoco le resultará sencillo defender el orgullo patrio en el Mundial 2018. El conjunto que dirige Stanislav Cherchesov se encuentra en un proceso de transición que pretendía ser puesto en escena en este campeonato de manera satisfactoria, pero su falta de puntería y de consistencia les jugaron una mala pasada muy familiar en la última década para colocar a un irregular México en las semifinales.
Los aztecas, como ante Nueva Zelanda y Portugal, se vierno abocados a remontar, aunque el sistema de Osorio dejó claro en el inicio del duelo su intensidad y hambre por ganar los tres puntos y buscar la primera plaza, por delante de la selección de Ronaldo. De hecho, Irving Lozano abriría fuego en el quinto minuto con un intento que detuvo, fácil, Akinfeev. Los locales no cederían con facilidad el mandato del juego, y respindieron con una incursión en el área del eterno lateral Zhirkov que pudo ser penalti. El colegiado no recurrió al VAR a pesar de las protestas rusas.
E, instantes después, sí acudiría el trencilla saudí Fahad al Mirdasi al videoarbitraje aunque no señalaría pena máxima sobre una acción polémica que tuvo a Smolov, la referencia rusa, como figura derribada en el área. Estas decisiones provocaron una ascensión considerable en la temperatura del Kazán Arena. Ese brete fue aprovechado por la personalidad rusa para adueñarse del cuero y empequeñecer el ardor inicial mexicano. Así, en el minuto 25 Smolov se toparía con la madera y Samedov, en la continuación de la acción, batiría a Ochoa. La importancia de los laterales en el juego local quedó reseñada en este tanto inaugural.
Necesitaban los anfitriones anotar para pasar de fase y lo consiguiero. Pero la alegría se les acabaría a los cinco minutos. Entonces, una jugada de pizarra dejó a Araujo sin marca para encajar el 1-1 de fuerte testarazo. El gen competitivo de Osorio volvió a surgir para sacar a flote a los suyos. Y el seleccionador embocó el descanso con el único episodio destacado de la lesión de Diego Reyes.
Con el duelo de nuevo empatado arrancó Rusia la segunda parte con toda energía y valentía. De nuevo estaban urgidos por obtener un tanto y adelantaron sus líneas en busca de un asedio que no tocaría realidad. De hecho, el riesgo asumido por los locales fue amortizado por el venenoso contragolpe americano, que avisó antes de que Akinfeev se encargara de llevar el marasmo a la grada: en el minuto 52, un pelotazo de Herrera a la espalda de la zaga fue rematado a la red por Lozano, ante la trágica indecisión del portero, que llegó tarde en su intento de despejar de cabeza desde fuera del área.
Héctor Moreno haría diana poco después, pero el VAR le anuló la felicidad por fuera de juego. Y el desenlace no acogería un interés desaforado pues, aunque Rusia estaba a un gol de reengancharse a su torneo, la expulsión merecida de Zhirkov -codazo a Layún- dio carpetazo a las opciones locales. El Tri supo gestionar su ventaja y cumplió, con más pena que soltura, con su objetivo de jugarse la gloria con Alemania o Chile. Nada menos.
Ficha técnica:
2 - México: Ochoa; Layún, Diego Reyes (Luis Reyes, min.38). Araujo, Moreno; Jonathan Dos Santos, Herrera, Guardado (Alanis, min.70) Vela (Aquino, min.46): Lozano y Hernández.
1 - Rusia: Akinféev; Vasin, Kudriashov, Dzhikya, Zhirkov; Erokhin (Smolnikov, min.70), Samédov, Glushakov, Golovin; Bukharov (Poloz, min.64) y Smolov (Kanunnikov, min.77).
Goles: 0-1, min.6: Samedov. 1-1, min.30: Araujo. 2-1, min 52: Lozano)
Árbitro: Fahad al Mirdasi (KSA). Expulsó a Zhirkov por doble amonestación, y mostró cartulinas amarillas a Kudriashov, Vasin y Golovin, de Rusia, y a Guardado, de México.
Incidencias: partido correspondiente al Grupo B de la Copa Confederaciones disputado en el estadio Kazán Arena ante unos 40.000 espectadores (casi lleno).