El viento, cambiante y casi huracanado, ha sido hasta ahora el principal escollo para apagar el fuego, que se registró a las 21.30 horas del sábado en el paraje de La Peñuela y cuyas causas aún se desconocen, aunque no se descarta que tras el siniestro esté el factor humano.
El descenso de las temperaturas y un cambio favorable en la evolución del viento han ayudado a las labores de extinción, que han avanzado significativamente en los tres frentes activos, dos de ellos ya perimetrados. El jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el teniente general Miguel Alcañiz, ha confiado en que el incendio quede "totalmente controlado" a lo largo del día "o como muy tarde mañana". "El peligro es que se levante el viento y pueda reavivar los focos, pero somos optimistas", ha señalado.
Más de un centenar de personas y siete medios aéreos se han incorporado a primera hora de la mañana a las labores de extinción. En total, cuatro aviones de carga en tierra, un avión de vigilancia y coordinación, seis helicópteros de transporte y extinción y tres helicópteros de gran capacidad darán apoyo a los efectivos terrestres. También continúan a pie de incendio los 244 soldados enviados desde la UME.
Los trabajos realizados durante la noche han facilitado la reapertura de las carreteras principales, afectadas este domingo por cortes de tráfico. También se espera que el incendio dé una tregua a los miles de visitantes, que se han quedado con sus maletas "sin poder coger sus coches y sin saber dónde ir". Además, el fuego ha motivado el desalojo del Centro de Cría del Lince Ibérico de El Acebuche y la reubicación de los animales que alberga. 'Homer', una de las hembras de lince ibérico reproductoras ha muerto como consecuencia del estrés sufrido durante la captura y el transporte por el desalojo.
Solo del cámping Doñana fueron evacuadas 1.500 personas, a las que hay que sumar alrededor de 600 del resto de infraestructuras desalojadas, como el Parador Nacional de Mazagón (Huelva), el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y otros hoteles y distintas viviendas. Algunos de los evacuados en el primer momento han podido ya regresar a sus casas. De éstas, unas 500 han pasado la noche en el polideportivo de Moguer, otras 300 en instalaciones del Ayuntamiento de Almonte en Matalascañas y 150 en la aldea del Rocío, según la información facilitada por la Junta de Andalucía.
Mientras avanzan las zonas controladas de incendio por los distintos operativos, Juan Pedro Castellano, director del Espacio Natural de Doñana, ha asegurado que, en estos momentos, la posible afección del incendio al Parque Nacional es "improbable", dada la evolución del fuego y las barreras establecidas. Castellano, que ha estado en el Puesto de Mando Avanzado, ha indicado, tras apuntar que "el parque nacional está ahora a salvo", que la zona de Doñana que se ha quemado forma parte de la última ampliación de la superficie de parque natural realizada en 2016 y actúa a "modo de colchón" del parque nacional.
El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha hablado esta mañana en Onda Cero y se ha mostrado "optimista" dentro de la prudencia obligada. Además, ha dejado claro que la mano del hombre "está detrás de este incendio como en el 96% de los incendios forestales", pero habrá que esperar a las conclusiones de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales para saber qué ha ocurrido: "No hay dudas de que el hombre está detrás".
Al igual que hicieron en la mañana del domingo, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se han desplazado hasta el Puesto de Mando Avanzado instalado en Mazagón para seguir in situ las tareas. Díaz ha sido tajante al asegurar que desde el Ejecutivo andaluz "no se va a permitir que se recalifique ni un solo metro" incendiado en el entorno de Doñana, y que "va a poner todos los mecanismos legales" para que precisamente esto no suceda.
El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha contactado telefónicamente con Díaz para interesarse por la evolución del incendio, una conversación en la que la presidenta le ha trasladado la última hora de este siniestro, ante cuya evolución los técnicos se muestran optimistas. Asimismo, el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, también ha transmitido a la presidenta andaluza un mensaje de "apoyo y solidaridad" ante los momentos que se están viviendo en esta zona de la comunidad.