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Halle. Federer gana su noveno título y asusta antes de Wimbledon

FINAL

EL IMPARCIAL | Domingo 25 de junio de 2017
El suizo aleccionó a la perla Zverev con un rotundo 6-1 y 6-3.

Parece que Roger Federer se ha lamido rápido las heridas. Tras dos meses sin competir por elección propia (decidió saltarse la temporada de tierra para centrarse en la hierba), cuando volvió a la competición perdió ante Tommy Haas, un cuarentón que le ganó con solvencia. La falta de ritmo del helvético hizo saltar las alarmas y el que fuera número uno de la ATP no escondió su pesar ante aquel imprevisto en la hoja de ruta de preparación planteada.

Por eso aterrizó en Halle como la única rampa de lanzamiento antes de afrontar su objetivo capital de la temporada: Wimbledon. A pesar de haber cosechado un arranque de 2017 sublime, coronado con el título del Abierto de Australia, el suizo quiere redondear su renacimiento con el All England Club y por ello era necesario obtener un buen rendimiento en el torneo que este domingo finalizaba con una final que le medía ante la estrella en ciernes Alexander Zverez.

Pues bien, la ejecución que durante todo el torneo arrolló a sus rivales fue la misma que domesticó a la perla alemana en menos de una hora. La rotundidad del 6-1 y 6-3 final fue fiel reflejo del punto de cocción con el que Federer se aproxima a su cita preferida del año. No pudo Zverev hacer su juego nunca. Desde el primer raquetazo se vio constreñido a responder a la voluntad dominadora de su ilustre oponente.

Federer no iba adejar escapar su noveno entorchado en Halle y el cuarto título de este curso (el 92 de su currículo). Y lo haría amortizando la indecisión generada en su rival en una primera manga definitoria. Los restos sedosos y las dejadas rebosantes de técnica que intercalaba ante el alemán resultaron venenosas ante un jugador que todavía nok es capaz de acomodarse al cambio de ritmo. No pudo golpear con la dureza que le es característica ya que siempre estuvo fuera de eje.

Sólo duraría el primer set 23 minutos. Una derecha sencilla, con toda la pista, que se fue fuera, significó el punto de set y retrató el estado anímico al que había sido conducido el alemán. La defensa del saque del de Basilea, imperial, tampoco permitió una sola opción de ruptura para un aspirante que dibujaría una reacción en el set final. Pero sólo sería un espejismo: una caída sufrida al tratar de llegar a una dejada de Roger terminó por sacarle de la final (con el tobillo iquierdo dañado). Nada tuvo que ver éste con el partido de semifinales del pasado año en que el Zverev sí dominó al helvético.

El duelo se tornó en exhibición y en una lección de tenis sobre hierba. No cedió un set Federer en su paseo triunfal, de una semana, por el Gerry Weber Stadium. Halle es uno de sus torneos preferidos y se ha demostrado que ese recinto es el idóneo para que el suizo vuelva a amenazar al resto de teniestas antes de Wimbledon. Mostró el suizo todo su arsenal y su superioridad fue aplastante. Ahora buscará su octavo triunfo en el Grand Slam británico con todas las garantías.

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