"Finales olímpicas, mundiales, europeas, lo que está haciendo este grupo de chicas es algo inigualable. Por eso, vamos a disfrutar de este ciclo, de este momento, y de esta final, que va a ser muy dura", declaró el seleccionador Lucas Mondelo en la previa de la final de Eurobasket que España ha ganado este domingo a Francia con una solvencia (71-55) que ha redondeado las sensaciones ofrecidas en las semifinales y a lo largo de todo el torneo. Las jugadoras nacionales son, sencillamente, superiores al resto en el Viejo Continente. Sin debate.
La intensidad y clase de las españolas tardó en hacer diferencias, pero, pasado el descanso (al que se llegó con ventaja nacional por 39-30), marcarían el ritmo con rotundidad hasta el punto de conseguir una brecha decisiva en el tercer cuarto, con más de 20 puntos de ventaja. Así, de forma rutilante, sentenciaron las jugadoras que abanderan una generación sublime que acumula un oro en el Europeo, una plata en el Mundial, otra en los JJ.OO y un bronce en el Europeo precedente. La leyenda de este combinado no para de crecer.
El duelo postrero, que interpuso a la Francia física y demoledora como última frontera antes del anhelado oro, arrancó como un desafío a la mentalidad y capacidad agónica de las españolas. El conjungo galo salió en su versión abrasiva de vestuarios y logró imponer su batuta templada, regular, en un pentagrama que las españolas debieron leer para amoldarse. No pudieron lucir la transición que las convierte en irrestitibles pero aguantaron el tirón rival con una Alba Torrens imperial (10 puntos en los primeros 10 minutos).
La mejor jugadora del torneo, que firmaría 18 puntos al final del partido, desestabilizó un envite que llegó equilibrado al segundo cuarto. Las francesas buscaron las cosquillas de la campeonas pasando a defensa individual, tratanto de imponer lo anatómico y romper la fluidez de la circulación nacional. Pero España tomó las riendas del enfrentamiento en el segundo periodo y de manera definitiva. En consecuencia, el partido mudó el aspecto y se desordenó, para beneficio de las de Mondelo.
Sólo Olivia Epoupa pudo tirar de creatividad para deshacer la aceleración española. Pero no le bastaría a su equipo: Sancho Lyttle era la soberana de la pintura y se estaba cobrando como víctimas a Helena Ciak -desenchufada- y a Endene Miyem. La defensa de las aspirantes nacionales no soltarían una soga que secó la anotación francesa de cuajo. Amanecieron, entonces, los contragolpes venenosos tras robo que dispararon a España en el marcador.
Sin embargo sería en el tercer cuarto cuando las españolas abrieron la brecha definitiva. Un parcial de 17-10, pleno de recuperaciones y con espacios para correr, engrasó la exhibición nacional, que dominó a su rival en base a su juego identitario. Disfrutaron las seleccionadas como lo hicieron en las semis ante Bélgica. Habían arrodillado a las favoritas sin remisión.
Ni siquiera el triple sirvió de flotador a Francia. Al tiempo que Ciak se eliminaba por personales, el acierto anotador de les bleus entró en bloqueo y dejó paso a Sancho, intratable, que acumularía 19 puntos y 6 rebotes ofensivos. La calidad desplegada convertiría el tramo final en un dulce tramo de minutos de la basura, con más de 20 puntos de distancia y un acercamiento al paroxismo bien merecido. El baloncesto femenino se escribe en español.
Ficha técnica:
71 - España: Nicholls (5), Xargay (8), Lyttle (19), Torrens (18), Palau (2), -cinco inicial-, Gil (3), Domínguez (4) y Cruz (12).
55 - Francia: Miyem (8), Ciak (4), Dumerc (15), Michel (2), Ayayi, Skrela, Minte, Johannes (6), Epoupa (5), Chartereau (3), Amant (2), Tchatchoua (10).
Árbitros: Janusz Calik (POL), Michele Rossi (ITA) y Özlem Yalman (TUR). La española Laura Nicholls acumuló cinco personales.
Incidencias: Partido de semifinal del Eurobasket de baloncesto femenino disputado en el O2 Arena, que registro tres cuartos de entrada de su capacidad (17.360 espectadores).