El suceso se ha producido sobre las 02:40, en una vivienda del Pasaje Marroca de Paterna, cuando un vecino ha alertado al teléfono de Emergencias 112 de que había oído siete detonaciones, golpes y gritos, según han explicado fuentes municipales.
Hasta el lugar se han desplazado agentes de la Policía Local y la Policía Nacional, que al llegar se han encontrado en la calle con varios vecinos que también habían oído los disparos y los gritos. Los agentes han intentado acceder a la vivienda, pero el hombre no les ha abierto la puerta, por lo que han tenido que acceder al domicilio familiar por una ventana.
El hombre ha sido detenido por la Policía Nacional y se ha hecho cargo de la investigación el Grupo de Homicidios de la Brigada provincial de la Policía Judicial, mientras que las actuaciones judiciales las lleva el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Paterna.
Mientras tanto, vecinos del presunto parricida han explicado que estaban preocupados porque el presunto parricida tenía "problemas" y "le daban arrebatos". Según han explicado, hace un par semanas hubo una reunión vecinal para analizar la situación y estudiar si tomaban alguna medida, ya que el padre era cazador y le veían salir algunos fines de semana junto a su hijo con la escopeta para ir a cazar, y temían que el hombre pudiera hacer un mal uso del arma.
También han manifestado que la vivienda se incendió hace cinco o seis años y hace un mes otra vez, y de hecho se puede ver la puerta exterior quemada. Se da la circunstancia, además, de que este mismo viernes han llegado al domicilio escayolistas y electricistas que iban a arreglar los desperfectos.
Según los vecinos, el matrimonio, de 73 y 72 años, vivía en ese lugar desde hace más de veinte años y estaban "desesperados" por la situación de su hijo, al que querían ingresar en algún centro sociosanitario pero no podían porque vivían de una pequeña pensión y no podían asumir ese gasto.
David, de 35 años, "se escapaba de casa en algunas ocasiones", según los vecinos, y sus padres para evitarlo a veces le encerraban con llave si tenían que salir. Asimismo, los vecinos han afirmado que vieron al presunto parricida quemar algún contenedor o rayar algún coche y se habían quejado a sus progenitores.
En esta misma línea, el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana ha afirmado que había "antecedentes de conflictividad" y de "intentos de agresión" por parte del presunto agresor, que, al parecer, tiene "problemas personales".
Según Juan Carlos Moragues, hay indicios de que el supuesto parricida pueda sufrir algún "transtorno mental". Además, ha añadido que la convivencia en el domicilio familiar era "muy complicada", con "riñas" y "peleas continuas", por lo que "se veía venir" que pudiera ocurrir algo así.
Asimismo, y con el paso de las horas, se ha sabido que el Ayuntamiento de Paterna había ofrecido la posibilidad de internar en un centro al presunto agresor, pero la familia rechazó esa posibilidad. Así lo ha afirmado a los periodistas el alcalde de la localidad, Juan Antonio Sagredo, quien ha explicado que el supuesto parricida tenía una discapacidad por la que recibía una paga de dependencia. Por ello, los servicios sociales del municipio aconsejaron a los padres internarlo en un centro del municipio, pero por parte de la familia no se aceptó esa posibilidad.
El Consistorio, según Sagredo, no tenía conocimiento de que la familia tuviera armas y ha descartado que hubiera "problemas económicos, porque tanto los padres como él tenían una paga". Además, ha señalado que es posible que el supuesto parricida recibiera tratamiento, pero ha insistido en que el Gobierno local llegó hasta donde pudo llegar y no pudo actuar de oficio porque "no había antecedentes en Servicios Sociales de que hubiera violencia contra los padres".
"Al final, la responsabilidad llega hasta donde llega el Ayuntamiento", ha manifestado para indicar que el hecho de que el padre pudiera tener un arma como cazador no es responsabilidad del Consistorio.