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Tour de Francia. Sagan, descalificado tras derribar a Cavendish

CUARTA ETAPA

EL IMPARCIAL | Martes 04 de julio de 2017
El ciclista francés Arnaud Demare se impuso en un último kilómetro protagonizado por dos duras caídas.

Arnaud Demare abrió el balance de triunfos locales en esta edición del Tour de Francia. El velocista de LFJ alcanzó a batir a los grandes sprinters en una llegada masiva protagonizada por dos duros accidentes: uno cuando el pelotón atravesaba la pancarta del último kilómetro y el segundo provocado por un codazo de Peter Sagan que derribó a Mark Cavendish. El ataque del eslovaco, tercero en la etapa y segundo en la general -por las bonificaciones-, le ha valido la descalificación de la carrera.

El llegador británico y múltiple ganador de etapa en la Grande Boucle logró cruzar la línea de meta después de la jugarreta de Sagan, pero fue trasladado al hospital para comprobar si sufre una fractura de clavícula. El eslovaco, que se acercó al autobús del equipo para disculparse con Cavendish, provocó que el ciclista de la isla de Man se estrellara con la espalda en las vallas. Ya en el suelo fue pasado por encima, entre otros, por John Degenkolp.

No era fácil expulsar al doble campeón del mundo y estrella absoluta del pelotón internacional. Y el Tour lo demostró. Primero, los comisarios decidieron sancionarle con 30 segundos, dejándole último en la etapa y restándole 80 puntos en la clasificación de la regularidad, en la que aspiraba a igualar el récord de seis maillots verdes que poseía el alemán Erik Zabel. Pero la escuadra de Cavendish, indignaga, presentó una queja al calificarlo lo ocurrido como un acto violento. En consecuencia, la organización decidió descalificar a Sagan y ganar legitimidad en un brete de los más complicado de gestionar. No obstante, es probable que los dos sprinters más ilustres se hayan despedido en la cuarta etapa de la accidentada carrera.


Con respecto a los candidatos a llegar triunfales a París, esta jornada llana de 207 kilómetros y entre Mondorf Les Bains (Luxemburgo) y Vittel, supuso otro día de guardar fuerzas y, sobre todo, de tratar de esquivar la fala fortuna. Así, el infernal desenlace fue ajeno a los gallos de la carrera, que dieron un paso atrás en el pelotoón y se evitaron sustos. Ya han sufrido demasiado en las primeras cuatro etapas. Y más teniendo este miércoles por delante la primera prueba montañosa.

"Han sido 200 kilómetros que parecían de etapa neutralizada", analizó Alberto Contador haciendo hincapié en el lento ritmo del transurso destinado al sprint. El madrileño expuso, en meta, que "no hay etapas de transición", y es que aunque celebró haber "podido librar la caída, la única pena es que se ha caído Degenkolp. Esperemos que no sea nada grave porque es una gran ayuda para mi", argumentó. Eso sí, tanto él como Nairo Quintana auguraron un ataque venenoso de Froome y desearon no perder tiempo en la subida a La Planche des Belles Filles (5,9 km al 8,5 de pendiente media).

Guillaume Van Keirsbulck, este año ganador del G.P Le Samyn, quiso ser el Quijote de esta etapa, distanciándose del grupo masivo desde salida y estaría 190 kilómetros escapado, llegando a acumular 14 minutos de ventaja. Pero a 14 de meta fue fagocitado por los equipos con intereses en una llegada para velocistas. Su aventura acabó y la trama dio paso a la tensa lucha por las posiciones punteras antes de la recta de meta. Ahí fue cuando los jefes de filas atrasaron sus escaños.

El acelerón del ritmo final alzó el nerviosismo, con La Francaise y el Dimension Data afilando los colmillos. Sin embargo, el trazado sinuoso expuesto como trampa por la organización generaron una montonera notable que despedazó el pelotón y generó una llegada reducida en la que Demare impuso su clase ante la escaramuza de Sagan y la impotencia de Kristoff. De momento, no hay día tranquillo en el 104 Tour de Francia.

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