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Wimbledon. Muguruza remonta a la número uno y llega a cuartos | 6-4, 4-6 y 4-6

OCTAVOS DE FINAL

M. Jones | Lunes 10 de julio de 2017
Su volcánica calidad superó a la sobriedad de Kerber.

"Estar en la segunda semana significa que estoy haciendo las cosas bien. Para mí, las primeras rondas son siempre difíciles, pero me motivo mucho más en los Grand Slams, y el hecho de que sea la segunda semana significa que ahora empiezan en teoría los partidos más difíciles, en los que te tocan las mejores jugadoras, donde realmente está el torneo", diagnosticó Garbiñe Muguruza sobre su enfrentamiento ante la número uno de la WTA, Angelique Kerber.

La jugadora española declaró en la previa, también, que "soy agresiva, voy a por mis tiros y suelo arriesgar, aunque eso me haga fallar" y que "tengo un juego sólido pero también puedo remangarme y ponerme a luchar". Precisamente esta última reflexión sería la que mejor definiría su partido de octavos de final de Wimbledon 2017. Siempre fue por detrás en el marcador ante una jugadora extremadamente consistente. Y cuando pudo ponerse por delante le flaquearon los nervios.

Tras caer en un primer set muy igualado y remontar una segunda manga que caminaría en su favor -igual de comprimida-, Garbiñe llegó al parcial definitivo con muchos más errores no forzados que su oponente (35-5 era la relación), pero su variedad de golpes le otorgaba un margen de maniobra notable. No obstante, perdió su saque a las primeras de cambio y tuvo que apretar para empatar un 0-2 que aparentaba ser decisivo. Volvió a ceder su servicio y alcanzó a colocar el 3-3. En este juego, el más largo y paradigmático del partido, con el nivel tenístico y el cansancio por las nubes, Muguruza al fin se puso por delante.

El de hoy volvió a constituir una batalla mental consigo misma. La regularidad sin estridencias ni golpes ganadores de Kerber examinó el temple y tino de una jugadora caraqueña que no paró de combinar golpes deliciosos, subidas a la red certeras y saques angulados con imprecisiones, errores no forzados y caídas en el ritmo y la confianza. El combate no admitía concesiones y la caraqueña sobrevivía, plagada de fallos, en base a la multiplicidad de formas que adquiere su categoría, con una garra que terminó antojándose definitoria.

Finalmente, defendió su saque con solvencia en un cierre agónico y se dispuso a sellar su pase a cuartos de final desde el resto. Kerber, dubitativa a lo largo de 2017 pero firme en esta tarde, mostró su frialdad y seguridad cuando hubo de soportar la presión, pero esas 4 pelotas de break perdidas en el mencionado 3-3 del tercer set le pesaron y la exuberancia de la paleta del juego de Muguruza se impondría en uno de los partidos cumbre de la temporada.

Salvaría dos bolas de partido con 4-5, evidenciando su jerarquía. La falta de resuello erosionó más a la germana y la caraqueña autografiaría otro renacer soberbio para afianzar su prestigio y su candidatura al título. La versión más arrebatadora y de fortaleza mental de Muguruza en mucho tiempo triunfó.

Dos horas y 20 minutos se estiró el desafío de esfuerzo físico y psicológico que da paso a unos cuartos de final en los que se cruza una Svetlana Kuznetsova que tumbó a Agnieszka Radwanaska, por 6-2 y 6-4. Las estadística finales reflejan el duelo de estilos vivido: 35 puntos ganados desde la red de Gabiñe por sólo cinco de la alemana, 55 golpes ganadores españoles por 27 teutones y 50 errores no forzados de la hispanovenezolana frente a los 12 firmados por Kerber. En definitiva, el golpe sobre la mesa que necesitaba dar Muguruza desde su victoria en Roland Garros ha llegado.

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