En una rápida operación de dos días, Europol, en colaboración con Interpol y con los servicios de seguridad de Finlandia, Luxemburgo y Holanda, ha conseguido suprimir 1.628 archivos "de contenido terrorista, violento y extremista". La mayoría de los documentos estaban vinculados con material terrorista relacionado con al-Qaeda y el Daesh.
El material estaba alojado en 38 plataformas online de la Darknet, la parte más oscura de la deep web o Internet profunda, un lugar vetado para la mayoría de usuarios, que necesitan cumplir determinadas condiciones y poseer ciertos códigos para acceder a algunos de sus contenidos (millones de páginas). Los responsables de la subida del contenido suelen escudarse en el anonimato y la seguridad que proporciona la Darknet, para colgar su material ilícito.
Según informa Europol, en el operativo no ha habido detenidos, aunque gracias a la colaboración de los sitios web, se espera tener acceso a numerosas librerías de la Darknet, lo que ayudará a los investigadores a conocer más sobre los cibercriminales.