No hay ni un hueco libre en una agenda marcada de fondo por el brexit y Gibraltar. La Monarca más longeva (y la que más tiempo lleva en el trono) ha recibido este miércoles a uno de los Reyes más jóvenes del mundo, que pronunciará seis discursos en tres días. Hay otros dos datos que resaltan la importancia del histórico viaje: Isabel II, por norma, solo organiza dos visitas de Estado al año; y para encontrar una efeméride de este tipo con España hay que bucear en la hemeroteca de 1986, cuando la Familia Real británica demostró una especial cercanía con Don Juan Carlos y Doña Sofía. Estamos, pues, ante el primer viaje de estas características en más de treinta años.
Y aunque los tiempos han cambiado, y también el Rey de España, hay un evento que refuerza especialmente la importancia que el Palacio de Buckingham confiere a esta cita: en este primer día de visita oficial, Isabel II ofrecerá una cena de gala en honor de Felipe VI y Letizia. La Familia Real británica al completo participará en el acto que pone broche a un día en el que el Monarca español habrá intervenido ante el Parlamento inglés: en plena gestión de la salida del Reino Unido de la UE, Felipe VI tomará la palabra en el corazón político de aquel país.
Los interrogantes desatados por el brexit sobrevolarán un discurso que servirá, sobre todo, para destacar las buenas relaciones que mantienen España y el Reino Unido. Está por ver si durante su intervención en Westminster, en una sesión conjunta de los Comunes y los Lores, Don Felipe se refiere a Gibraltar, “la única colonia existente en territorio europeo”, para reclamar “una solución acordada”, algo que ya hizo, hace casi un año, ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Antes de ese discurso, Felipe VI y Doña Letizia habrán tenido ocasión de tomar el tradicional té inglés con el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles. Será el segundo encuentro entre ambas parejas, después del que hayan tenido horas antes, justo antes de la recepción oficial por parte de Isabel II y el duque de Edimburgo.
Un día después, el jueves, además de político, la jornada tendrá un carácter eminentemente económico. No obstante, los Reyes viajan al Reino Unido con la firme determinación de reconocer su aportación a los españoles que viven en aquel país, ya sea estudiando o trabajando. Un mensaje con dos objetivos: mostrarles su apoyo y aportar tranquilidad ante las incertidumbres del brexit.
Así, el jueves comenzará con un encuentro empresarial hispano-británico en el que participarán unas cien compañías españolas (los bancos Sabadell y Santander, Iberdrola, Inditex, Ferrovial o Telefónica, entre otras), que verán aplaudido su importante papel. Posteriormente, tras un homenaje a los caídos, Don Felipe y Doña Letizia recibirán en la Residencia de la Embajada de España a una representación de la colectividad española.
A continuación, los Reyes se trasladarán al número 10 de Downing Street, donde almorzarán con la primera ministra, Theresa May. Por la tarde, Felipe VI mantendrá un encuentro con Jeremy Corbin, líder de la oposición. Por la noche, Sadiq Khan, alcalde de Londres, ofrecerá una cena de gala en honor de los Monarcas.
El viernes, último día de este histórico viaje de Estado, comenzará con la despedida oficial por parte de Isabel II. Pero eso no será más que el inicio de una intensa jornada. Don Felipe y Doña Letizia seguirán cumpliendo con una agenda que contempla sendas visitas al Instituto Francis Crick, a la Universidad de Oxford y al Exeter College.
Con los Reyes emprendiendo el vuelo de regreso a España concluirá un histórico viaje de Estado al Reino Unido cuya importancia quedará reflejada en lo económico, en lo político y por el contexto en el que se produce: tras dos retrasos, en pleno brexit y en un país azotado en los últimos meses por el terrorismo yihadista y el incendio en la torre Grenfell. Pero la visita de Felipe VI y Doña Letizia, invitados por Isabel II, promete sustituir, al menos por unas horas, las incertidumbres actuales por la pompa y el boato que acostumbra a desplegar la Corona británica.