Carlos Pérez y Mauricio Ortegón se encontraban viajando en su coche por una carretera de México cuando vieron una escena de lo más inverosímil que llamó su atención y despertó su creatividad: un dinosaurio de plástico en el remolque de una furgoneta que les adelantaba.
Aprovecharon la ya de por sí divertida escena para realizar una cómica reivindivación por el maltrato que estaba sufriendo el 'pobre animal'. La parodia se extendió rápidamente por las redes y ya supera los 6 millones de reproducciones en Facebook.