"Su llegada es una celebración de la relación entre ambos países", ha dicho John Bercow, portavoz del Parlamento británico, para dar la bienvenida a los Reyes a la Cámara de los Comunes. "Su presencia es una fuente de orgullo", ha añadido.
En su discurso, en el marco del viaje oficial de los Reyes a Reino Unido, Felipe VI ha agradecido la oportunidad de dirigirse al Parlamento, cuya "entereza y fe en la victoria" hace prevalecer la libertad sobre "cualquier tipo de fanatismo que amenaza hoy la dignidad de las personas". El Rey ha recordado a los fallecidos en los últimos atentados terroristas, entre ellos el español Ignacio Echeverría.
Don Felipe ha rendido homenaje a la reina Isabel II, una “figura fundamental por el amor a su pueblo y su permanente vocación de servicio”. La monarca británica “ha sabido reafirmar la monarquía parlamentaria; es un ejemplo en todo el mundo”, ha dicho. “Les felicito por su admirable reina”.
Nuestros ordenamientos jurídicos “pueden ser diferentes, pero es mucho lo que compartimos”. Compartimos, ha dicho, “una historia en común y nuestro respeto a la soberanía nacional y la legalidad”.
Pero, durante nuestra historia, ha apuntado, "también ha habido rivalidades y enfrentamientos, aunque eso ha quedado atrás”. Sus palabras han precedido a su petición sobre el contencioso de Gibraltar, sobre el que el Rey ha expresado su confianza en establecer un diálogo “necesario” y el “esfuerzo” de los dos gobiernos para “lograr avanzar en acuerdos que satisfagan a todos”.
La decisión del brexit “nos pesa”, ha dicho Don Felipe, quien ha añadido que España la respeta “plenamente”. El monarca ha animado a los gobiernos español y británico a “seguir trabajando para alcanzar la necesaria confianza y certidumbre" a los cientos de miles de españoles y británicos residentes en los respectivos países.
Felipe VI ha recordado que hay miles de ciudadanos británicos en España, que es visitada por millones de turistas. “Nuestros ciudadanos ejemplifican nuestros afectos y vínculos personales”, ha afirmado antes de concluir su discurso en español y recibir una cerrada ovación del Parlamento.