Deportes

Tour de Francia. Bardet gana, Aru nuevo líder y Quintana, eliminado

UNDÉCIMA ETAPA

EL IMPARCIAL | Jueves 13 de julio de 2017
El miedo a Froome evitó el descalabro del británico.

Sólo Chris Froome puede arrebatar el Tour a Chris Froome. La ausencia de rivales de jerarquía, que superen el miedo al triple ganador de la Grande Boucle, y el reparto de mala fortuna (que ha eliminado a Porte, ha hecho que Contador se caiga ya cuatro veces y ha dejado a Quintana y a Aru sin gregarios para la montaña) han sembrado un paisaje en el que el Sky pastorea el pelotón sin demasiada dificultad. Por tanto, sólo una flaqueza del jefe de filas de origen africano podría revirar su gobierno de la carrera ciclista más importante del planeta.

Este diagnóstico ha quedado refutado en la primera jornada pirenáica de esta edición. Kwiatkowsky, Henao, Nueve y Landa coformaron un bloque en cabeza del grupo de favoritos que no se rompería en el trasiego de las subidas a las primeras montañas de entidad en la segunda semana de la carrera. Sólo un ataque de Contador -valiente pero infructuoso- inquietó al equipo con más millones del pelotón. Incluso una salida de pista de Froome, que le dejó fuera de juego en el arranque de la subida al Peyresourde, no fue aprovechada por sus contrincantes por prudencia.

Pero quedaba la última subida, el Peyragudes. Tras 214 kilómetros y seis puertos (dos de primera categoría y uno fuera de categoría) tres rampas empinadas derrumbaron al coloso británico. Por primera vez cedió el maillor amarillo. Nunca antes había sido despojado de la primera plaza toda vez que se vistió de amarillo en sus participaciones en la ronda gala. Esta vez la rampa final rompió el respeto excesivo que le profesan los inesperados aspirantes y Bardet ganaría la etapa y Fabio Aru se granjearía el liderato de la clasificación general, por seis segundos.

En el entretanto, Nairo Quintana confirmaría que la decisión de correr Giro y Tour se ha destapado como un craso error. El colombiano se quedó en los primeros cambios de ritmo del penúltimo puerto y llegó a meta eliminado. No sólo nok ha recuperado algo a la brecha que pesaba sobre él sino que ha cedido más tiempo. El peor de los paisajes está afligiendok a un corredor que, sin duda, habrá de replantear el diseño del calendario la temporada próxima.

Romain Bardet, que era tercero, fue el encargado de romper la inercia pasiva de los gallos en una duodécima etapa que ha podido confirmar que Froome, que no rompió la clasificación antes del primer descanso -como acostumbraba- no atraviesa su mejor punto de forma. El corredor de AG2R, segundo del pasado Tour, cambió el ritmo en el último kilómetro con Landa marcando una marqueta que mantenía a ocho corredores agrupados. La esperanza local llegaría primero a meta sacando tajada del punzón fabricado por Aru. Ellos dos dinamitaron al jefe de la manada en una rampa del 13% que conducía a la meta.

Froome perdió 22 segundos y queda, dubitativo, a seis segundos de la primera plaza. Bardet, por su parte, es tercero a 25 segundos y Rigoberto Urán cierra la compresión de la tabla con una carta posición a sólo 35 segundos del líder. El desplome definitivo de Quintana perdió 2.04 minutos y es ahora octavo a 4.01 del liderato, mientras que Alberto Contador recuperó la alegría aunque se dejó 2.15 minutos y es undécimo a 7.14 de Aru.

Las casi seis horas de esfuerzo que coronaron al transalpino, ganador en La Planche des Belles Filles, e instalaron la duda en el seno del todopoderoso Sky arrancó con una escapada ded 12 hombres en la que se localizó a Marcel Kittel, a Erviti del Movistar, a Cummings del Dimension Data y a De Gendt del Lotto-Soudal. Con cuatro minutos de colchón se superaron los puertos del Col des Ares (2ª) y el Menté (1ª). La marcheta del pelotón no fue enmendada por nadie.

En la ascensión al Port de Balès (Especial), principal desafío de la jornada con 11,7 kms al 7,7 de pendiente, el británico Cummings ofreció una exhibición de gestión de la fuga para escaprase en solitario y llegar al Peyresourde vivo. Allí sería cazado, en medio de 12 kilómetros que encadenaron un puerto de primera y otro de segunda. En ese brete postrero hincaron la rodilla Quintana y Contador. El madrileño confesó sus sensaciones al respecto: "Esta mañana estaba fatal y me dolía todo. Ya no puedo luchar por la general y ahora tengo que intentar recuperarme y buscar una triunfo de etapa".

La última rampa terminaría con las opciones de Froome de alcanzar a Miguel Indurain este año en la marca de 60 días como líder. Pareciera que la nueva generación de corredores ha dado un grito este jueves, pero Landa avisa: "Chris mostrará su fuerza". Tiene al mejor equipo y resulta complicado, salvo catástrofe inesperada, que llegue a la segunda contrarreloj con una desventaja suficiente como para hacer peligrar su cuarto Tour. Quizá el más plácido. Aru y Bardet tienen trabajo y éste comienza este viernes con 101 kilómetros y tres puesrtos pirenaícos más (Col de Latrape, Col D'Agnes y Mur de Peguére).

TEMAS RELACIONADOS: