Gerard Deulofeu (Everton) el portero Adrià Ortolà (Alavés) y, desde este jueves, Nelson Semedo. Estos son los fichajes que ha conseguido la directiva de Bartomeu para volver a ilusionar a la hinchada azulgrana tras el fiasco de la última temporada. El club ha firmado con el Benfica el traspado del joven lateral diestro luso a cambio de 30 millones de euros en lo que constituye en plan B tras la infructuosa operación que pretendía reclutar a Héctor Bellerín.
El internacional español y subcampeón del Europeo Sub-21 fue defendido por el Arsenal con uñas y dientes. El jugador de 23 años es una pieza clave para el bloque inglés y el Barça nunca llegó a las pretensiones económicas exigidas por el club que gobierna Arsene Wenger. En consecuencia, el director deportivo Robert Fernández, el directivo Javier Bordas y el ejecutivo y director de fútbol Raül Sanllehí viajaron en esta jornada a Lisboa para cerrar la contratación del prometedor defensor luso.
Semedo, de 22 años, llega al Camp Nou, en principio por 5 temporadas, para suturar el agujero dejado por Dani Alves. La polivalencia de Sergi Roberto no ha servido para cubrir tal fallo en la organización de la plantilla y la necesidad de recuperar ese rol, ofensivo, se ha desnudado como una prioridad. Por eso el portugués, llamado a ser titular en su selección, se ajusta al perfil buscado, aunque su potencial está por confirmar.
El nombre del jugador del Benfica no figuraba en la lista de pretendidos, pero el no del Arsenal al regreso de Bellerín, canterano de la Masia, activó esa vía como urgencia para reflotar un puesto que parecía pertenecer a Aleix Vidal cuando el club lo fichó del Sevilla de Emery. Ese será el rival del Nelson Semedo por la titularidad como 2 del conjunto entrenado por Ernesto Valverde.
Este fichaje vuelve a cerrar el paso a un canterano: Sergi Palencia ha permanecido a las puertas del primer equipo durante toda la pasada temporada, pero Luis Enrique no le dio una sola oportunidad. Semedo está capacitado para acompañar el ataque culé, pues su perfil es el más ofensivo de los laterales en nómina. Y, de momento, tiene la presión de responder a una expectativas de reconstrucción que todavía no han sido nutridas por nombres potentes como Marco Verratti.