Hablar de Torre del Lago es hablar de Giacomo Puccini. El compositor nació en 1858 a escasos veinte kilómetros de allí, en Lucca, pero no tardó en establecerse junto al lago Massaciuccoli, donde en el año 1900 compró un terreno para construir la villa que habitaría con su familia. Después de su muerte, el 29 de noviembre de 1924, en la casa se construyó un mausoleo donde está enterrado el compositor junto con su mujer y su hijo, y hoy es la “Casa Museo Puccini”, que pertenece a su nieta Simonetta Puccini, y está abierta al público. Allí compuso Puccini sus principales óperas: Tosca (1900), Madama Butterfly (1904), La Fanciulla del Oeste (1910), La Rondine (1917) y Il Trittico (1918) y a sus puertas lleva décadas celebrándose cada verano – la primera edición data de 1930 - el único Festival en el mundo totalmente dedicado al compositor, que con el paso de los años se ha convertido en imprescindible evento que cada vez atrae a más espectadores procedentes de todo el mundo. Porque para los amantes de la ópera pucciniana supone la oportunidad de escuchar a las grandes estrellas del género, bajo la dirección de algunos de los más importantes maestros y admirar las escenografías especiales que famosos directores de escena se esmeran en crear para obras tan inmortales como Madama Butterfly, Turandot, La Bohème, Tosca o Manon Lescaut para el Gran Teatro Abierto de 3.400 localidades, rodeado del parque que alberga obras de grandes escultores contemporáneos como Pietro Cascella, Jean-Michel Folon y Kan Yasuda
En esta 63 edición que se inaugura hoy 14 de julio, Turandot – ópera que la muerte del compositor dejó inconclusa - será la encargada de dar la bienvenida al público con una nueva producción dirigida escénicamente por el escritor y periodista Alfonso Signorini y con el especialista en la partitura pucciniana Alberto Veronesi subido al podio. Martina Serafin e Irina Rindzuner encabezan el reparto con el rol protagonista, y junto a ellas Stefano La Colla y Amadi Lagha, compartiendo el de Calaf; Carmen Giannattasio, Angela De Lucia y Dafne Tian Hui, alternándose en el de Liù y con Roberto Scandiuzzi y Nicola Pisaniello para interpretar a Timur. La ópera tendrá cinco representaciones, la última el 12 de agosto. Basada en una fábula teatral de Carlo Gozzi y representada por primera vez en 1926, Turandot es la única ópera pucciniana de ambientación fantástica, cuya acción – así lo expresa la propia partitura - se desarrolla «en el tiempo de las fábulas». En esta ópera, el exotismo se convierte en la propia forma del drama y China es un reino de los sueños, con apariciones, fantasmas, voces y sonidos provenientes de la otra dimensión de fuera de la escena.
La Rondine, estrenada precisamente hace cien años, es la segunda ópera en cartel. Raramente representada, tendrá una nueva producción firmada por Plamen Kartaloff con Beatrice Venezi en el podio. Sus protagonistas serán Donata D’Annunzio Lombardi en el rol protagonista, junto a Elisabetta Zizzo como Lisette y Leonardo Caimi en Ruggero. Después llegará al festival La Bohème, con Piotr Beczala como Rodolfo, Karine Babjanyan y Olivera Mercurio compartiendo el rol de Mimì y Elisabetta Zizzo, Alessandra Mella y Marina Zyatkova alternándose en Musetta. La producción se estrena el 21 de julio y lleva la firma de Maurizio Scaparro, con James Meena y Mārtiņš Ozoliņš empuñando la batuta. Por su parte, Tosca vendrá de la mano de Enrico Vanzina, hijo del célebre director de cine, que presenta esta producción por segundo año. Hui He encabeza el reparto, Dario Di Vietri y Hector López se alternan en el rol de Cavaradossi y Alberto Gazale es uno de los dos intérpretes de Scarpia. Los directores musicales serán Dejan Savic y Gianluca Marcianò. Por último, el 18 de agosto subirá a escena el China National opera House de Pekín que, tras el éxito cosechado en 2015 con Turandot, regresa a Torre del Lago con su producción de Madama Butterfly que trae completa de la capital de China con más de 190 artistas en escena.