La Policía ha calificado este incidente de "inusual y extremo", dicen a su vez que se han traspasado las "líneas rojas" y, por la misma razón, se ha decretado el cierre de la Explanada de las Mezquitas -en el este ocupado de Jerusalén- durante todo el día, algo que no sucedía desde 1990 según el diario Haaretz. Las fuerzas de seguridad israelí han explicado que esta medida se ha adoptado por razones de seguridad y que no hay intención de cambiar el "status quo", por el cual el recinto está bajo custodia de Jordania y los judíos pueden acceder pero tienen prohibido orar.
"Cerca de la Puerta de los Leones, abrieron fuego contra las unidades policiales que respondieron (al ataque). Los tres terroristas estaban armados, fueron tiroteados y murieron", ha explicado el portavoz israelí Micky Rosenfeld. Tras los disparos contra los uniformados, uno de los asaltantes intentó escapar y entró en el patio del recinto sagrado donde fue tiroteado por agentes de la policía. Los tres agresores, entre 19 y 29 años y originarios de Umm al-Fahm de la provincia israelí de Haifa, llevaban cuchillos, una pistola y dos ametralladoras Carl Gustav, un arma fácil de fabricar y sustituir sus piezas de recambio, precisó la nota policial.
El servicio de emergencias Magen David Adom (MDA, Estrella de David Roja, equivalente a la Cruz Roja) trasladaba a un centro hospitalario cercano a los tres agentes: dos heridos de gravedad por arma de fuego y un tercero leve por metralla. Los sanitarios no han podido hacer nada por sus vidas y los heridos más graves han muerto horas más tarde. La Policía los ha identificado como Hail Satawi, de 30 años, y Kamil Shanan, de 22.
Estos sucesos se enmarcan en una ola de violencia que se inició en octubre de 2015, en la que han muerto 265 palestinos -más de dos tercios de ellos al perpetrar ataques o presuntos ataques- y 44 israelíes. Al balance se suman otras cuatro personas de varias nacionalidades como víctimas de esas agresiones.