Editorial

Ronaldo, Montoro y los familiares de la Inquisición

Martes 18 de julio de 2017
Una cosa es exigir -y penalizar, si hay causa para ello- a un contribuyente remiso o simplemente deshonesto, y otra muy distinta es perseguir con saña a las personas.
Para conocer y comprobar la situación fiscal de una empresa que se dedica al alquiler de embarcaciones no hace falta abordarlas en el mar: basta con girar una visita a su sede central en tierra, si es que no se pueden realizar las comprobaciones necesarias en la red y desde un ordenador.
El abordaje de la embarcación alquilada por Critiano Ronaldo cuando éste se encontraba disfrutando de sus vacaciones con su familia, con su madre y todos sus hermanos, es una humillación cruel y gratuita y que no tiene otro propósito que hacer daño con toda mala intención.
Es perfectamente comprensible que el conocido jugador se sienta particularmente herido y ofendido. Y también lo será que se plantee su futuro en España. Y que nadie se extrañe luego si, ante actitudes de una crueldad tan retorcida, termina por abandonar el país.