Un pequeño grupo de independentistas abucheó al presidente a su llegada.
Mariano Rajoy ha viajado hasta Cataluña para inaugurar el Parador Nacional de Lérida. En medio del desafío independentista, el presidente del Gobierno ha rechazado los "caminos de la ruptura que no llevan a ninguna parte" y ha abogado por la vía de "la empatía y el sentido común" porque considera que es la que lleva más lejos a todos.
Aunque Carles Puigdemont no le ha recibido, sí que ha contado con la presencia de decenas de manifestantes que exclamaban:
“¡Fuera de Cataluña!”. A su llegada, dos senadores de ERC, Miguel Ángel Estradé y Xavier Castellana, le han entregado en mano sendos DVDs con el programa emitido por TV3 "Las cloacas de Interior", sobre la denominada Operación Cataluña.
Siguiendo con el discurso para unir puentes, Rajoy ha puesto como ejemplo al parador de colaboración entre administraciones y ha apostado por "conectar con los demás" frente al absurdo de "poner balizas entre nosotros". También ha hecho referencia al turismo ejemplar de Cataluña y el resto de España, una industria de la que también se pueden sacar muchas lecciones: "Nos ha enseñado lo importante que es abrirse al otro, a conectar con los demás, a valorarnos y aprender".
Rajoy ha hecho esta consideración general sobre la situación en Cataluña y
ha evitado referirse explícitamente al referéndum que los independentistas pretenden celebrar el 1 de octubre y a otros hechos recientes como, por ejemplo, el relevo al frente de los Mossos d'Esquadra. Sí ha hablado sobre ello más detenedimante en una breve conversación informal con periodistas. En este sentido, se ha mostrado tranquilo poqrque asegura que no se va a llevar a cabo esa consulta. Como otros tantos miembros del Gobierno, Rajoy tampoco ha querido dar declaraciones estridentes al respecto, pues
se muestra convencido de que el Tribunal Constitucional detendrá cualquier paso que la Generalidad encamine hacia el 1-O.
Respecto a la posibilidad de mantener a corto plazo una conversación con Puigdemont, se ha preguntado para qué puede servir, cuando el presidente del Govern ya ha dejado claro que lo único que quiere negociar es sobre el referéndum, y, ante ello, el Gobierno central no tiene nada que hablar. Además, ha lamentado, tal y como ya había expresado en algunas de sus últimas declaraciones en torno a la situación en Cataluña, que Puigdemont esté relevando a los moderados que había en la Generalitat para situar en su lugar a afines a sus tesis sobre el referéndum.
Rajoy ha evitado comentar los
registros de la Guardia Civil en el Parlamento catalán y la Generalidad en el contexto de las investigaciones del caso del 3 % por la implicación del exconseller Germà Gordó que estaban teniendo lugar durante su visita.
El presidente ha estado acompañado por el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, y han estado también presentes, entre otros, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo; el alcalde de Lleida, Ángel Ros, del PSC; la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, y la presidenta de Paradores, Ángeles Alarcó. Al acto había sido invitado el consejero de la Generalitat con competencias en Turismo, Santi Vila, pero éste ha declinado su presencia por motivos de agenda y el Gobierno de Puigdemont ha estado representado por su delegado en Lleida, Ramón Farré.