Hace pocos días, en uno de los peores escándalos de la admnistración actual un paso rápido en la muy circulada carretera México- Acapulco, en el tramo de Cuernavaca, una ciudad vecina de alta densidad turística, se hundió la carretera. Dos personas murieron y el escándalo fue apenas del tamaño del Holocausto.
Estos son mis apuntes:
Hace muchos años el célebre escritor Norman Mailer inició una crónica sobre la vida en México con una imagen propia del descuido nacional.
Decía, en ese país cuando se inaugura un edificio, es cuando se descubre un paquete de estopa olvidado en el drenaje. Mala cosa eso de la estopa.
“Y entonces la fiesta se convierte en desgracia”, escribía Mailer quien ponía ese ejemplo cómo preámbulo la algarabía de una plaza de toros poco rato antes de comenzar la corrida. La fiesta, gran vocación nacional. Esa y cualquier otra. Por ahí se iba el creador de la bañada del verdugo, por ahí.
Pero por desventura inevitable y recurrente en México, más allá de la literatura, las cosas no funcionan jamás como debieran.
Y cuando lo hacen es por poco tiempo.
Por eso podemos leer notas como estas, tomadas de un archivo del descuido nacional cuya abundancia nos daría para rellenar cien ediciones de este diario.
Estos son algunos ejemplos:
“…Una cuarta parte del “Puente San Cristóbal”, que se construye en la nueva carretera San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez (2004) “se colapsó sin dejar pérdidas humanas sólo daños ‘millonarios’”, informó Lourdes García Romero.
“Entrevistada en lugar de los hechos, la subsecretaria de Gobierno en la Región Altos lamentó el accidente ocurrido a las 9:40 horas y precisó que a la brevedad se tendrá el peritaje oficial.
“El Gobierno de Chiapas había anunciado que noviembre próximo sería puesta en operación esta obra, anunciada desde el sexenio pasado por el entonces gobernador Roberto Albores Guillén.
“El velador de la obra, Carmelino Pérez Pérez narró que se escuchó un gran estruendo y alcanzó a ver cuando se derrumbaban unas dos mil 500 toneladas de materiales a una barranca de 200 metros de altura.
“Dijo que el incidente “fue espantoso” pero lo bueno es que los obreros dejaron de laborar porque esta es la segunda semana que no reciben sus salarios respectivos…
“…En la construcción del puente, de una longitud de 300 metros, se emplea la tecnología de edificar dos grandes columnas de concreto hidráulico para soportar las 28 “dovelas” (viga de hierro) que se deslizarían hasta unirse en la parte central.
“La construcción había avanzado y sólo faltaba una dovela para unir toda la estructura, sin embargo la columna de la parte de Tuxtla Gutiérrez no aguantó el peso y siete “dovelas” de 12 metros de largo se precipitaron al vacío y las otras siete se colapsaron”.
Pero si eso ocurrió en Chiapas, algo peor sucedió hace tres años (y está por ocurrir de nuevo, tarde o temprano), en Baja California:
“La carretera escénica Ensenada-Tijuana tuvo un hundimiento la madrugada de este sábado, en el tramo de fallas geológicas, sin que hasta el momento se reporte a personas lesionadas".
“Un hundimiento de 30 centímetros en la carretera Escénica Ensenada-Tijuana (2014) se convirtió en el desplome de hasta 40 metros a lo largo de un tramo de 300 metros a la altura del kilómetro 93, un daño atribuible a la falla de San Andrés, y que tardará al menos un año en ser reparado".
“El hundimiento inició con un desnivel de apenas 30 centímetros desde el pasado 26 de diciembre, mismo que se convirtió en un colapso de 40 metros, dejando atrapados varios tráileres de carga que circulaban en ese momentos; asimismo, quedó incomunicada no sólo Ensenada sino al resto de Baja California, ya que se trata de la autopista federal Transpeninsular que llega hasta Cabo San Lucas luego de un recorrido de mil 711 kilómetros".
“El desplome del tramo carretero se registró a ocho días del sismo de 4.6 grados en la escala de Richter que tuvo epicentro en la zona de Camalú, a 70 kilómetros de Ensenada".
“Según información de la Policía Federal, la carretera quedó clausurada desde las 5:00 horas de ayer, y se estima quede cerrada durante un año mientras se efectúan las reparaciones adecuadas”.
Y así se siguen acumulando desgracias: una revolvedora de cemento se hunde en Tamaulipas y otros pasos carreteros se desgajan en Veracruz. Todo mal, todo peor.