Balonmano
Domingo 27 de enero de 2008
Efe. Lillehammer (Noruega)
Tras la decepción que supone siempre perder una semifinal, máxime cuando se llega con la vitola de campeón mundial, en el caso alemán, y europeo, en el francés, convierte el partido por la medalla de bronce en un ejercicio de voluntad.
Francia, que quizá con la lección aprendida del año pasado cuando dejó escapar en el Mundial la medalla de bronce ante Dinamarca, afrontó el choque con una mayor intensidad que los alemanes.
Claro dominio francés
Argumento que les bastó a los franceses para dejar prácticamente sentenciado el duelo en apenas unos minutos, a base de contragolpes y más contragolpes que dispararon la renta gala hasta unos inalcanzables nueve goles (3-12).
Renta, que pese a un tímida reacción alemana, no dejó de crecer hasta alcanzar un tope máximo de diez tantos (6-16), que ni tan siquiera la presencia de habituales suplentes como Kempe o Krantz hicieron menguar al llegar el descanso (9-18).
El conjunto galo no bajó el pistón en la segunda mitad, en la que llegó a gozar de hasta trece goles (11-24) de ventaja.
Sin embargo, con la medalla de bronce ya al cuello, y conscientes del duro calendario que les espera a los internacionales franceses en los próximos meses, los de Claude Onesta se relajaron finalmente, lo que permitió a Alemania "maquillar" el marcador final (26-36)
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