Los abogados de Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada) que sigue en paradero desconocido tras negarse a entregar a sus dos hijos a su expareja, condenado por maltrato, ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para poder permanecer con sus niños.
A las 10.00 horas, el letrado Ramón Montero ha presentado el recurso en la sede del Constitucional con el objetivo de que el pleno del tribunal, que se reúne este lunes, suspenda la orden de devolución de los niños a su padre, condenado por lesiones en 2009, denunciado en 2016 por malos tratos y quien, a su vez, ha denunciado a la madre por la sustracción de los menores.
Montero confía en que el recurso salga adelante inmediatamente, al igual que ocurrió en 2016 con el caso de Desirée Vicente, a la que la Audiencia Provincial de Madrid obligaba a entregar a su hija de cinco años al padre, un suizo que se encontraba imputado por un delito de violencia machista contra ella. Finalmente, el Constitucional anuló la entrega de la niña a su padre. "Tenemos confianza en el Constitucional, que ya en una ocasión excepcional reaccionó y respondió de una manera excelente con la urgencia que necesitaba en ese caso", ha dicho el abogado.
Ahora el Tribunal Constitucional tendrá que pronunciarse, primero para admitir o no a trámite el recurso, y luego para estimar o no las medidas cautelares de suspensión de ejecución del auto. Este 31 de julio es la víspera de las vacaciones judiciales, por lo que los letrados esperan conocer una respuesta a lo largo del día.
Por su parte, Francesco Arcuri, expareja de Juana Rivas, asegura que está dispuesto a negociar una custodia compartida "por el bien de los niños". Defiende además que no es un maltratador ni un machista que quiera quitarle los niños a la madre.
En su primera entrevista concedida a un medio español, dice que "nunca le ha puesto la mano encima" a ninguna mujer y que, en 2009, "aceptó" ser condenado por lesiones en el ámbito familiar por una discusión que ambos mantuvieron cuando convivían en Granada, como única vía para poder seguir viendo a su entonces único hijo con Juana Rivas. "Hoy me arrepiento muchísimo de haber aceptado esa condena. Quise quitarle tensión a la situación para poder ver a mi hijo. Tras dos meses estábamos otra vez viviendo juntos y, tiempo después, se vino a Italia y tuvimos otro hijo", ha explicado.
Pese a la disputa legal y las diferencias que mantiene con su expareja, ha subrayado que no tiene nada en contra de Juana, que su historia de amor se terminó pero que siempre seguirá siendo la madre de sus hijos y que, por tanto, también estará dispuesto a negociar una custodia compartida por el bien de los menores.
Una vez retomada la relación en Italia años después, Juana regresó por vacaciones con sus hijos a España y, en julio de 2016, lo acusó de malos tratos a través de una denuncia que sigue pendiente de ser tramitada ante la justicia italiana. Aunque Arcuri ha reconocido que la relación con Juana "no estaba bien" y había "tensiones", cree que ella interpuso esa denuncia por malos tratos como una forma de lograr la custodia de los hijos y a pesar de que un equipo de psicólogos había mantenido que no existía ningún peligro o riesgo para los hijos con su padre.
Tras no poder comunicarse con sus hijos, según afirma, desde noviembre de 2016, a pesar de tener reconocida por los tribunales italianos de forma provisional la custodia, ha indicado que se ha visto obligado a denunciar "la sustracción de sus hijos" por parte de la madre. "Ahora, esa misma justicia española con la que acepté una condena por lesiones en 2009 ha dicho que mis hijos tienen que regresar a Italia", ha aseverado el padre, y ha reiterado su confianza en las decisiones judiciales.
Ambos progenitores están citados el próximo 8 de agosto ante el juzgado número 2 de Granada, tras rechazarse las medidas cautelares solicitadas por el padre de los dos niños, entre ellas la detención de la madre, por secuestro interparental de menores, entre otros delitos.