Comunicación

Unidad y discordia tras los atentados

REVISTA DE PRENSA

EL IMPARCIAL | Viernes 18 de agosto de 2017
Espada y Tertsch cargan contra el nacionalismo y la izquierda.



El Mundo, con la fotografía de las víctimas tendidas sobre el suelo de La Rambla. Titula: “El terror del IS golpea España”. Destaca que el atentado fue “como el de Niza”, que Estado Islámico lo reivindica. Y que “los Mossos matan a tiros a cutrao islamistas con cinturones de explosivos que iban a atentar en Cambrils”. Debajo un testimonio humano, el de una estudiante de Zaragoza: “La furgoneta se llevó todo por delante. Me salvé porque salté”.

La firmeza en la lucha y el intercambio de información entre los cuerpos de seguridad del Estado y las policías autonómicas debe ser una prioridad para garantizar la seguridad. Han sido muchos los éxitos españoles en la lucha antiterrorista, pero urge evitar por todos los medios que España se convierta en una de las bases del yihadismo.

Arcadi Espada se lanza contra el nacionalismo independentista catalán tras el atentado: “A mí los que me importan ahora son los incalificables burgueses de de Barcelona que llevan años supurando una gortesca fábula sobre la libertad”, escribe, “quiero compartir los 13 muertos y 80 heridos con todos y cada uno de esos intolerables coquetos”.

El negro, sobre el que se destaca un lazo blanco, preside la portada a doble página de La Razón: “Unidos contra el terrorismo”, puede leerse en el diario que habla de “Brutal atentado yihadista en las Ramblas de Barcelona”. Resalta que los terroristas iban a atentar con una segunda furgoneta bomba, y que Rajoy se traslada a Barcelona y convocará el pacto antiterrorista.

“Juntos derrotaremos el dolor” es el editorial. “Nuestras autoridades, todas, deben estar con las víctimas y sus familias, y el país debe rendir tributo a su sacrificio para intentar consolar un dolor abrasador”, afirma.

El País: “Matanza terrorista en La Rambla de Barcelona”, con la foto de las víctimas sobre el suelo. Destaca que entre las víctimas hay menores y personas d emás de veinte nacionalidades. También destaca que fueron varios autores “en un antentado planificado y bien organizado”. Dice que “Rajoy se traslada a Barcelona para ponerse al frente de la crisis” y habla de “solidaridad en todo el mundo con Barcelona y España”.

Lluís Bassets asegura que es el “fin de la frivolidad”. Escribe que “por más que se quiera mirar hacia otro lado, la cita con el terror afecta a dos de los debates que más han polarizado a la sociedad española en los últimos meses, como son las funciones de la policía autonómica y el modelo turístico que conviene a Barcelona”, y añade que “cualquier cosa que pueda sembrar la discordia entre policías o establecer dudas sobre a qué autoridades deben obediencia es un mal servicio a los ciudadanos y una fisura en la seguridad de todos”.

Rubén Amón habla de “la inocencia perdida”. Afirma que “la hemos perdido en Barcelona, como la podíamos haber perdido en Madrid o en Granada. Y el duelo nos hará recordar que somos más españoles de cuanto pensamos. Que compartimos tantas cosas. Y que es temeraria la involución soberanista precisamente cuando la distancia de Madrid y de Barcelona, y de Barcelona y de Bruselas, han de ser más cortas que nunca”.

Xavier Vidal-Folch: “Uno se pregunta, en un recodo de la angustia, si este remar juntos en momentos de catástrofe, si esta unidad de las grandes ocasiones solemnes, no podría extenderse a lo cotidiano, a la gestión de las pequeñas cosas, y de las medianas, y al resto”.

ABC, con la fotografía de dos policías urbanos atendiendo a una víctima: “El yihadismo golpea a España en Barcelona”. Dice que el DAES deja al menos 13 muertos y más de un centenar de heridos en Las Ramblas. Habla de que la célula tenía un plan detallado y entrecomilla palabras del Rey: “Son unos asesinos. Toda España es Barcelona”. También destaca que Rajoy convocará el pacto antiyihadista.

“Unidad nacional contra el terror” titula su editorial este diario, que sostiene que “esta amenaza perdurará mucho y exigirá medidas legales, policiales y puede que hasta militares”

Hughes: “Hay una preocupación enorme por no ceder al terror, como si realmente eso fuera lo importante. No cambiar es un propósito cívico y político encomiable, pero empieza a presentar rasgos absurdos. Resulta un poco sospechoso que el gran objetivo sea vivir como si nada hubiera pasado”.

Hermann Tertsch asegura que “el Daesh puede retroceder en Mosul o en Racqa pero nunca deja de avanzar por la geografía urbana de las ciudades europeas”, y que “estos atentados son su bandera”. Carga con fiereza contra el nacionalismo catalán y la izquierda. "Lo cierto es que comparten con los autores el odio a muerte a Occidente".

Ignacio Camacho escribe que estamos a prueba “como sociedad civil, como Estado solidario, como nación política y moralemente desarrollada”, ya que “sean conscientes o no de ello los autores de la matanza, han elegido un punto neurálgico de máxima crispación”. Concluye: “Es tiempo de no equivocarse. De apreciar las virtudes del silencio y el riesgo de las palabras innecesarias”.

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