Editorial

Los cachorros de la Yihad asesina

Sábado 19 de agosto de 2017
Casi desde el primer momento del brutal atentado, las Fuerzas de Seguridad sospechaban que el autor material del masivo atropello perpetrado este jueves en La Rambla barcelonesa era Moussa Oukabir, hermano de Driss Oukabir, a quien robó la documentación para alquilar dos furgonetas, una de las cuales convirtió en arma asesina. Ahora -aunque la investigación sigue abierta -, todo apunta a que es así. A la vez, se daba la noticia de que Moussa Oukabir fue abatido por los Mossos d’Esquadra, junto a los otros cuatro terroristas cuando el coche con el que repetían en Cambrils su acción criminal del atropello fue interceptado.

Parece ser que Moussa Oukabir, tras el atropello, secuestró un vehículo, consiguió burlar la Operación Jaula montada por los Mossos y llegar a Cambrils, a poco más de cien kilómetros de Barcelona, donde se reunió con sus compañeros de célula para producir otra masacre. El plan era encadenar dos atentados y cobrarse el mayor número de víctimas mortales posible, además de sembrar el miedo y el caos. Un plan que si hubieran podido llevar a la práctica como tenían previsto, con los explosivos que estaban fabricando en la casa de Alcanar (Tarragona), habría sido un aquelarre de muerte y destrucción.

La participación en el atentado de Moussa Oukabir abre un más que inquietante elemento en la criminalidad yihadista. Moussa Oukabir era menor de edad, pero ya sumido en un extremo radicalismo. El adolescente, ante la pregunta en un juego de qué haría si fuera rey absoluto por un día, espetó en una red social: “Matar a los infieles y solo dejar a los musulmanes que sigan la religión”. Hace…dos años, pero parece que nadie se molestó en seguir sus pasos desde entonces.

Parece que la Yihad podría empezar a emplear a sus cachorros en los atentados, para aprovecharse de su condición de menores en caso de ser detenidos. Si Moussa Oukabir lo hubiera sido como presunto conductor de la furgoneta solo se le podría haber aplicado un máximo de ocho años de pena en un centro de menores. Ante los cachorros asesinos es urgente que se tomen medidas adecuando las leyes, y, en cualquier caso, implicando en la responsabilidad penal a los padres del menor. Y puesto que la Yihad ha declarado la guerra global sería preciso que pudiera establecer una respuesta común europea frente a los matarifes, adolescentes o no.