La basílica de la Sagrada Familia acogió desde las 10.00 horas la Misa por la Paz en memoria de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), a la que asisten los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia, y que oficia el arzobispo metropolitano de Barcelona, cardenal Juan José Omella.
Centenares de barceloneses y turistas empezaron a entrar en el recinto sobre las 09.00 horas para asistir a la eucaristía, que concelebraronn el obispo auxiliar de Barcelona, Sebastià Taltavull, y el arzobispo emérito de Barcelona, cardenal Lluís Martínez Sistach.
El oficio religioso, abierto a la participación de todos los ciudadanos, también contó con la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la de Madrid, Manuela Carmena, además de consellers de la Generalitat y otras personalidades y representantes políticos.
El cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, llamó a la sociedad en su conjunto a ser "artesanos de la paz" y a estar unidos con el objetivo común de "la fraternidad, el respeto y el amor solidario" porque "la unión nos hace fuertes y la división nos corroe y nos destruye".
La necesidad de buscar la paz y la concordia ha centrado la homilía que ha pronunciado Omella en la misa celebrada en la Basílica de la Sagrada Familia, que este domingo se ha dedicado a recordar a las víctimas de los atentados terroristas de La Rambla y Cambrils (Tarragona).
"Este es un hermoso mosaico. Todos unidos con el objetivo común de la paz, el respeto, la fraternidad y el amor solidario. La unión nos hace fuertes. La división nos corroe y nos destruye", ha subrayado ante una basílica llena de ciudadanos y en presencia de los Reyes y con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en primera fila.
El máximo representante de la Iglesia católica en Cataluña ha asegurado que "acudimos a este templo para pedir a Dios que cure a los heridos por los atentados y que conceda a este mundo poder vivir en paz y concordia".