En Québec vivimos la fiebre independentista desde hace 40 años.
Durante décadas, los líderes políticos quebequenses han fijado su interés en la promoción o en la lucha contra la independencia.
Coincidencia me dirán ustedes. El hecho es que hoy en día la deuda neta de Québec es la más alta del Canadá(1) y aumenta de 18
millones de $ ca. al día(2).
En la actualidad la provincia de Québec recibe del Gobierno Federal, miles de millonesen concepto de asistencia social ( $ 9.300 millones en 2014)(3).
Y no olvidemos el éxodo de sedes de empresa.
Los quebequenses somos la segunda sociedad más gravada del mundo(4).
Los diferentes niveles gubernamentales viven permanentemente a la caza y captura de nuevos ingresos.
Incluso los líderes políticos se sirven de la policía como colectores de impuestos a través de artimañas de multas cada vez más ingeniosas.
El conflicto independentista-federalista es, en buena parte, responsable de la degradación de nuestro nivel de bienestar.
Viviendo esta situación una pregunta se impone; ¿Cómo explicar la persistencia y la duración de este conflicto que tanto nos perjudica a todos?- Los dos campos, secesionistas y federalistas, recurren a la misma fórmula para apoyar sus razones: las EMOCIONES.
Mientras que el debate sobre la independencia siga siendo emotivo, no habrá solución.
¿Cómo resolver el conflicto independentista? - Treinta y cinco años de experiencia como consejero para solucionar problemas de empresa, me han evidenciado que para resolver un problema hay que remplazar la emoción por la razón.
Ciertos líderes políticos han intuido esta necesidad. En 2014, al día siguiente de haber perdido las elecciones provinciales, la líder del partido independentista (Parti Québécois), declaró: " Es imperativo que definamos qué clase de sociedad queremos ofrecer a los quebequenses". Otros "barones" independentistas apoyaron la declaración de la líder.
En otras palabras, es prioritario definir claramente lo que los quebequenses, o los catalanes, ganarán con la independencia.
Es esencial proponer a los electores el objetivo de “beneficio (s) evidente (s)” que resultará de la soberanía.
Pero, ¿cuáles son las condiciones imprescindibles para que el objetivo de “beneficio (s) evidente (s)” sea verosímil?
1) El beneficio propuesto debe ser irrefutable(5) y 2) acompañado de un “plan de acción” creíble(6).
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Pero, para que un "plan de acción" sea creíble ¿qué condiciones debe cumplir?
1) Cada acción del plan debe estar en relación directa con el beneficio prometido.
2) Los recursos y los costes para realizar el "plan de acción" están expuestos y ustificados.
Centrando el debate sobre la veracidad del “beneficio evidente” y del “plan de acción”, en lugar del VICTIMISMO, el ORGULLO y el MIEDO ¿Ve usted que así logramos simplificar el debate? – Por supuesto.
Si fuera tan fácil...
Ya estoy escuchando los comentarios de constitucionalistas o federalistas "¿Quiere usted ayudar a los independentistas?" - La fuente de tal comentario es el MIEDO. Pero, no se preocupen, la solución propuesta es tan beneficiosa para los "pros" como para los "contras".
¿Cómo explicar que en 40 años los separatistas, quebequenses y catalanes, no hayan propuesto todavía un objetivo de "beneficio evidente" y un "plan de acción" creíble para alcanzarlo?
Por dos razones:
1. Porque han conseguido seducir a millones de ciudadanos con el solo discurso emotivo compuesto de VICTIMISMO y ORGULLO , lo que les confirma que van por el buen camino hacia la independencia.
2. Los independentistas no ven como formular un objetivo de "beneficio evidente" a las sociedades quebequenses y catalanas, acompañado de un "plan de acción" creíble para concretar el hecho. ¿Qué opción les queda?- El discurso emotivo.
ESCENARIO A
Los independentistas logran formular un “objetivo evidente” y un “plan de acción” verosímil para alcanzarlo. (Se entiende que este logro no se obtiene en detrimento de otra autonomía).
¿Cómo el Gobierno Central podría oponerse a que una autonomía, mejore la suerte de sus ciudadanos? Tal Gobierno buscaría la eliminación del obstáculo que impidiera alcanzar el objetivo. De esta forma se suprimiría el conflicto y la negociación se apoyaría en hechos concretos y no en emociones.
ESCENARIO B
Los independentistas no logran presentar un “beneficio evidente” y un “plan de acción” verosímil.
En tal caso, los adversarios lo tendrían fácil: “Ustedes proponen la independencia y ni siquiera exponen el/los beneficio/s evidente/s y tampoco de qué forma lograrlo/s”
Los independentistas por su cuenta, optarían por aplazar la cuestión de la independencia a más tarde, como ha ocurrido en Québec. Cuestión de darse el tiempo necesario para gestar un discurso racional.
El Gobierno Central añade, a la ley ya existente sobre la convocatoria de referéndums, que TODO referéndum será autorizado a condición que los promotores del mismo satisfagan los criterios de credibilidad del “beneficio evidente” y del “plan de acción”
¿Habrá opositores a tal ley? Probablemente pero se encontrarían en una posición incómoda para defender su oposición. De hecho ¿podrían negarse a identificar el “beneficio evidente” propuesto por un referéndum?
RESUMEN de los beneficios de la solución que propongo