Opinión

Para pensar posibilidades políticas

LETRAS DESDE MÉXICO

Rafael Cardona | Viernes 01 de septiembre de 2017

Ahora un poco de juego con las palabras:

Permanecen piras prendidas por Palenque.

Persisten presiones planetarias, personajes pendientes por playas, pirámides, piraguas; pocas pistas. ¡Préndeles, préndelos!

Padecemos penas presentes por penuria pública, por pecados perniciosos, por planteamientos pasajeros, proyectos postizos, prefacios podridos.

Prontamente podríamos pronunciar palabras pesarosas: país, pobre país, pervertido, puncionado por personajes políticos prevaricadores (plaga perversa), policías perrunos, pelagatos puestos por pérfidos partidos pasmados.

Pensamos por pausas:

—¿Podemos prever posibilidades?, ¿podemos planear publicidad?

Pocas palabras, pero preciso pronunciar pesimismo prudente. Pidan pendencia, peleadores profesionales, periodistas postulantes, polífagos. Pongan potaje, presenten píloro pigmentado.

Preguntemos plenamente: ¿podremos pasar por paso partido, pontón plateado (plata pura) posteriormente parchado por plegarias pendientes?

Pesamos problemas políticos, pero preocupan pocas posibilidades. Pusimos papayas por peteneras. Pifias, píldoras prodigiosas.

Pobrecita patria.

Pontífice Paco pide piedad para personas perdidas, pulverizadas. Preguntemos paradero. ¿Por prados, por pagos, por potreros plenos?

Presenten personas piden padres, proclaman parientes.

—Pues posible, posible, parece poco práctico.

—¿Polvito ponemos; pavesas presentamos? “Pérate”, pinche pendejo.

Podríamos preguntar, ¿podemos parar pavura pidiendo protección poética, paladines policiacos periodistas perniciosos?

Plantear por premisa: ¿pueden poetas protegernos?

Podrían presentarse por puerta principal, padre Pessoa; primo Paz, polivalente Pacheco; prominente Poe, persistente Proust, para poner pensamientos profundos, planteamientos placenteros, prosas poéticas.

Pululan psicodramas, ponen por pista pisapapeles, previenen posibles pálpitos por prevenir pendencias pastosas. Piénselo perfectamente, personas plenas presentan pronto patatús, pericardio perturbado, piden pasiflora pacificadora.

—¿Puede poesía prevenir pensamientos pesarosos?

¿Podemos poner personalidad presente para problemas pasados? Poco posible.

Pasemos por presidente Peña:

—Presidencia plena, pleito pendiente.

—¿Protesta plenaria?

Pongámosla parcial, pero preocupante para pleno poder.

Pisemos —pasemos— por planeta poderoso, presentemos plegaria por potencias perdidas.

—¿Perdidas?

Posiblemente pespunteadas, prácticas polvorientas, procedimientos póstumos, posturas providenciales.

Posibilidad primaria:

Pida potaje perfumado para pócima preparadora, para panorama polifacético. Ponga placenta plateada para prevenir personajes perdularios.

Podríamos para presentar posición, para poner piso parejo, por pedir poco; poner plantas prodigiosas, planchar pegotes por parietales, posicionar peroné, posponer píloro, proponer píldora pastosa.

Ponga piña, piñón, pingüino pico pronto; pique placenteramente perejil, pichón pelado; pistache presuroso, pitahaya purpurina; pizque pulga, piojo peludo; prepare plato prodigioso, prepare preservativo.

Ponga precio pordiosero; prevenga prostituta pornográfica, perdida; pásele polvos pica-pica por plácido perineo.

Ponga porciones pequeñas. Pida pócima potencializadora para potencia proporcional.

Pase por pocos peldaños poco periodo.

Pasito por pasito. Prevenga polizones polimorfos. Proponga provincias, proyecte pruebas, piense: plumbago paraíso, pida pluma prestada. Ponga, ponga.

—¿Principiamos póker populista?

Podemos. Pida puras picas.

—Prometo poner precio piastras, pediré plena prosperidad por pacto poderoso, pondré personero para Puruándiro, posicionaré “Pitufos” para plenarias postrimerías por Paricutiro.

Para próximo periodo presidencial, para previsible porvenir poco podemos pedir.

—¿Prosperidad?: Pobreza.

—¿Plenitud? Parquedad.

—¿Perfección profesional?: pocilga; porqueriza policiaca.

¡Pida profesor!, pida paquete pertinaz, pase por pesadilla propia, pero ponga paje paraguayo, príncipe peruano; Pompeya piroplástica: pronuncie plenamente, pues puede presentarse perjuro perfeccionado pidiendo plataforma (Peje, por plantear posibilidad).

—¡Párelos!

Póngales puesto propio, pero prevea porvenir. Para pasado podría parecer perdido plazo. Pinte posdata porteña. Proponga panorama propicio para precipicio.

Pero precise: ¿Príncipe, Principito? ¿Princesa por pelandusca?

Predicadores predeterminados propulsan peleoneros pensadores políticos. Pida pedestal para pronunciar palabras por Potomac, pronto, pronto. Próspero periodo por presentarse.

Puesto por panorama, parece poco. Precisar precipicio, pide paz.