Garbiñe Muguruza, que ha reconstruido su rendimiento en este 2017 tras un 2016 titubeante en base al trabajo mental que ha permitido que su calidad resplandezca, ha alcanzado el número uno del ránking WTA por primera vez en su corta carrera. La caraqueña, que fue eliminada en octavos de final del US Open, se vio beneficiada por la derrota en cuartos de Karolina Pliskova, la otra aspirante al trono. Por tanto, el lunes estrenará su reinado y la defensa de un cetro más que merecido.
La derrota de la checa -primera favorita a ganar en Nueva York- ante Coco Vandeweghe, por 7-6 (4) y 6-3, permitió a la estadounidense llegar por vez primera a las semifinales del Abierto de Estados Unidos y, de paso, certificó el número uno de una Muguruza que fue derrotada ante Petra Kvitora hace días y declaró que preferiría haber accedido a la cima del tenis ganando y no por la derrota de una rival. Pero la realidad le ha deparado este guiño.
Pliskova defendía los 1.300 puntos logrados el pasado año, cuando fue finalista en este campeonato, y le urgía, por lo menos, repetir final para conservar el cetro de la WTA y extender su patronazgo hasta las ocho semanas. Pero Vandeweghe, pupila de Pat Cash, se lo impidió y ofreció a la hispanovenezolana la posibilidad de tomar el testigo de Arantxa Sánchez Vicario, que ascendió al 1 por primera vez el 6 de febrero de 1995, y lo mantuvo durante 12 semanas.
Esta es, por tanto, la culminación del renacer mental de una jugadora hasta este curso inestable pero plagada de talento. Su agresividad y consistencia refrescadas le han permitido alzarse como campeona de Wimbledon -segundo Grand Slam de su currículo tras el Roland Garros de 2016- y Cincinatti.
Muguruza asoma en un contexto en el que la ausencia de Serena Williams ha generado un vacío de poder notable en el tenis femenino. No obstante, no queda ni rastro en esta temporada de la número uno del diciembre pasado, la alemana Angelique Kerber. En el presente hasta ocho raquetas batallan por el hito que ha alcanzado una española. Karolina Pliskova, Simona Halep, Garbiñe Muguruza, Elina Svitolina, Caroline Wozniacki, Johanna Konta, Svetlana Kuznetsova y Venus Williams estaban en las quinielas desde que arrancó enero.
La gesta de Garbiñe saca lustre al deporte español, pues Rafael Nadal también disfruta de una situación inmejorable para acabar el US Open como 1 del mundo. Sería un hecho histórico para el tenis nacional. Para ello, Nadal debe llegar a semifinales y Federer tendría que caer, bien esta madrugada ante Del Potro o contra el balear en las semis de la pista central de Nueva York. Así, España lograría empatar la gesta sólo cosechada por Alemania, cuando Steffi Graf y Boris Becker gobernaron en 1991.